comics books

Comic book


Un comic book (traducido en ocasiones al castellano como cuaderno)[1] es un formato de publicación de historietas, el más utilizado para los cómics estadounidenses y sus versiones en otros países.


Características generales


En su forma más común, un cómic book es una revista o cuadernillo con grapa, de periodicidad mensual, de unos 17 x 26 cm. El contenido de la historia publicada oscila entre 20 y 30 páginas a color o monocromo, además de cubiertas, publicidad y textos autorreferenciales intercalados. Normalmente contienen una historia que, cada vez con mayor frecuencia, está dividida en entregas.


Originalmente se utilizaba papel barato y una calidad de impresión muy baja, en la que la trama de puntos que componía los colores era claramente visible; también solían tener alrededor de 18 páginas. A partir de los años 90 se generalizaron tipos de papel muy superiores, con lo que su calidad de impresión llegó a ser equivalente a la de cualquier revista, en especial desde la introducción del color verdadero.


La forma digital para ser leído digitalmente (en un ordenador, un Tablet PC, etc) se denomina e-comic.


Historia

Desde marzo de 1897, de la mano de Hearst, las tiras de prensa se recopilaron, apareciendo al menos 70 recopilaciones sólo entre 1900 y 1909. Muchos de ellos se regalaban con la compra de ciertos productos. En los Estados Unidos alcanzaron una gran popularidad como lectura de los soldados durante la primera (1914-1918) y segunda (1939-1945) guerras mundiales.


El primer comic book con material original sería producto de la iniciativa de George T. Delacorte Jr. (1929) con sus Famous Funnies, pero no será hasta mediados de la década de los 30 cuando surjan pequeñas compañías como All Star Comics, Action Comics o Detective Comics (DC Comics) y sus historias comiencen a aumentar en calidad.


Los que "levantaron a pulso la industria del cómic"[2] fueron, sin embargo, los superhéroes, el primero de los cuales sería Superman, creado por Joe Shuster y Jerry Siegel en 1938 y al que siguen otros como Batman en 1939 o el Capitán América y La Mujer Maravilla, ambos en 1941.


En un comienzo, cada ejemplar solía incluir cierto número de historias de diversos personajes, pero la longitud habitual de la historias fue creciendo progresivamente hasta que, en los años 60, la mayoría de ellos incluía una única historia autoconclusiva.


En la década de 1980 empezó a ser habitual que las historias se prolongaran a través de varios números de la misma colección. También empezaron a aparecer formatos alternativos al comic book, como el formato prestigio y la novela gráfica.


En España, su aparición fue tardía (el primero que se conoce es de 1936). Hasta los años 1970, el formato más habitual era el apaisado en blanco y negro, pero el formato vertical en color acabó imponiéndose. Actualmente, la mayoría de los cómics publicados en España utilizan este formato en su primera edición, siendo luego, con cierta frecuencia, recopilados en formato tomo, tal como se hace en Estados Unidos casi sistemáticamente con todas las colecciones de Marvel y DC.


Referencias


  1. Es el caso de Sergio Pradera en la sección "Doom Mail" de "La Patrulla Condenada" nº 3, Ediciones Zinco, Barcelona, 1988, p. 2.

  2. Aguilera, Ricardo y Díaz, Lorenzo en la sección "Mitos y músculos" del fascículo "Los superhéroes", para Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, p. 35, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989.

Véase también E-comic



E-comic

Comic digital, e-comic, ecomic, tebeo para el ordenador, tebeo digital, cibertebeo, o simplemente tebeo, comic, manga... es como se conoce un comic, manga o historieta en formato digital, para ser visualizado en los PC o cualquier dispositivo que posea una pantalla y memoria, como una videoconsola o un telefono móvil, adecuado para este propósito.


Generalidades





Página de Little Nemo in Slumberland, digitalizada. En Internet se pueden encontrar la obra completa, así como muchas otras.

Hoy en día numerosos archivos consisten en un archivo fotográfico totalmente digitalizado. O varios archivos fotográficos a modo de páginas, comprimidos en un solo archivo. Pueden ser fotografías de las páginas de un libro, como un diccionario visual o una guía de campo de la naturaleza, un libro de arte con cuadros de pintores, un álbum de cromos, etc. Cuando esas fotografías lo son de las páginas de un tebeo, manga o comic, tenemos un e-comic. En telefonos moviles suele denominarse en inglés "mobile comic". El término en inglés "webcomic" abarca los dos tipos de definición en español, e-comic o historieta digitalizada y webcomic, comic de web. En el caso de ser un libro escrito digitalizado, se denomina e-book.


Los cómics digitales para ordenador, tienen algunas ventajas en su uso, como marcadores, ampliación para personas con defectos visuales... se acompañan a veces de un audiolibro o archivo de audio que lee los textos, se puede escuchar música a la vez o el poco espacio físico que ocupan al poderse usar en un ordenador portátil. Se pueden enviar en una tarjeta de memoria, pendrive, Wifi, por infrarrojos, etc. Se aprestan muy bien a aprender idiomas ya que la oferta gratuita en otros idiomas como inglés, francés, alemán, italiano, portugués es amplísima. Se pueden extraer las imágenes para cambiar los colores, aclararlas, realizar posters, nuevos comics, etc.


En el idioma inglés no se distingue entre comics digitales y escritos. En Estados Unidos un "Comic Book" es un ejemplar de un comic escrito que suele tener continuación en una serie, como los "Manga magazine" de Japón. Un "comic album", se refieren generalmente a ejemplares con una historia autoconclusiva como las de Tintin denominado en U.S.A. "anthology book".


Archivos totalmente fotográficos como los cómics, son complicados de manejar, ocupan mucha memoria y deben ser ampliados bastante, por lo que necesitan una resolución alta. Para ello existen programas llamados visor de cómic. Un programa visor puede ser empleado para leer libros en cualquier formato de letra ya que visualiza la fotografía de la página de un libro, lo que los capacita a leer imágenes, pinturas o caracteres chinos o japoneses de escritura sin que resulte más complejo.


Los webcómics también suelen llamarse e-comics, aunque webcomic es realmente el nombre usado para referirse a los cómics realizados con el fin de obtener directamente una edición digital, para ser leído en un PC o similar, en el cual normalmente se presenta su lectura a través de una página web.


Un aficionado ha creado un programa homebrew de software para Nintendo DS, que es un comic con música denominado "QuestionDS", adaptado de la saga "A Question Of Promise". Hay varios libros interactivos de homebrew libre y gratuito del tipo "Elije tu propio final" de la coleccíon en inglés "Lone wolf" llamados "Fire on the Water" y "Huida en la oscuridad" este ultimo se encuentra en español y en inglés.


Los Comics digitales se pueden descargar gratuitamente con programas peer to peer como Emule o Ares, Torrent, Pando, o de numerosas páginas web en español, inglés y otros idiomas adaptados para verlos directamente con un visor incluso para formatos especiales como el de un móvil o la Nintendo DS.


Programa Visor El formato visual ya sea en pdf, cbr, cbz, cbds o cualquier otra variante es muy práctico para leer diccionarios visuales, de idiomas y especialidades, musculación, animales, plantas, bricolaje, planos de metro, manuales de instrucciones... y chistes a una viñeta tipo "13 Rue Del Percebe".

Prácticamente todos los visores cbr y cbz y algunos pdf son freeware realizados por programadores voluntarios y se distribuyen gratuitamente solo hay que descargarlos de Internet.


Los visores pdf surgieron como una necesidad profesional de reproducir documentos de trabajo. Pertenecen, o fueron creados, en su mayoría a empresas privadas y algunos están enfocados a la creación de documentación a nivel profesional. También se pueden ver comics además de libros en formato pdf para lo cual se usan visores como El ILiad de IRex, Adobe reader, XChange Viewer... y para PocketPC: ClearVue PDF Professional. La mayoría de telefonos moviles capacitados para leer archivos pdf llevan su propio visor pdf, como el telefono móvil LG Arena KM 900.


Visores de Comics para formato cbr y cbz:


Para Windows:, CDisplay, Nueva versión del CDisplay y CDisplayEX, Gonvisor, Ray Viewer, VisorComikator, Picwalker, Pixelcomic, CoView, Foxit Pdf Reader (visor gratuito de PDF), Comicrack: Visor y organizador.


Para Linux: Qcomicbook, Comix.


Para Mac: Comical, Ffview 0.9.6, Jomic, ComicBookLover.


Para PSP: PSPComic. para comics o libros en formato pdf se emplea el bookr.



Para Nintendo NDS: Nintendo DS el único formato que admite es cbds. Comic Book Ds. Como en otros dispositivos de pantalla tactil, puedes ocultar los iconos, que aparecen si tocas la pantalla tactil.Además de emplear una pantalla para el cómic y otra de lupa para leer los textos. Puedes dividir la página del comic entre las dos pantallas apretando de nuevo la tecla "A" cuando has accedido a una página. La página del comic dividida entre las dos pantallas, ponerla en apaisado, pulsando la tecla "R". esta página con el modo zoom te permite ver la media página, o la tira de viñetas, a tamaño real o mayor.


Formatos de los archivos de e-comic [editar]

Los formatos más comúnmente usados para ello son el .cbr y .cbz, además de los formatos de textos conocidos para los PC. En el último caso se visualizan mediante su programa respectivo. Estos formatos son sencillamente los archivos comprimidos en formato rar o formato zip, que después de comprimidos se cambia la extensión del nombre y se abre con un programa especial capaz de visualizar archivos comprimidos. Ejemplo, páginas escaneadas de Superman, comprimidas en rar: Superman.rar, comprimidas en zip: Superman.zip, manualmente las denominariamos Superman.cbr y Superman.cbz respectivamente.


Creación de e-comic
El procedimiento más común para crearlos es mediante la utilización de un escáner, aunque también se esté empezando a utilizar la cámara digital para este propósito. CRG en Internet, es una página web de aficionados a los cómics que crea e-comics gratuitos para uso personal.
Similares e-book, libro digitalizado.

Webcómic, comic diseñado para web.


Historieta

Se llama historieta o cómic a una "serie de dibujos que constituye un relato", "con texto o sin él",[1] así como al medio de comunicación en su conjunto.[2] Partiendo de la concepción de Will Eisner de esta narrativa gráfica como un arte secuencial, Scott McCloud llega a la siguiente definición: «Ilustraciones yuxtapuestas y otras imágenes en secuencia deliberada con el propósito de transmitir información u obtener una respuesta estética del lector».[3] Oscar de Majo agrega que «suele incluirse dentro del concepto también el humor gráfico, por utilizar las mismas herramientas, aunque no siempre se desarrolle en forma secuencial, o sea a través de varios cuadritos o viñetas, leídos de izquierda a derecha como la palabra impresa, sino en un solo cuadrito unitario ("cartoon")».[4]


Considerada durante mucho tiempo como un subproducto cultural,[5] apenas digno de otro análisis que no fuera el sociológico, desde los años 60 del pasado siglo se asiste a su reivindicación artística, de tal forma que Morris[6] y luego Francis Lacassin[7] han propuesto considerarla como el noveno arte, aunque en realidad sea anterior a aquellas disciplinas a las que habitualmente se les atribuyen las condiciones de octavo (fotografía, de 1825) y séptimo (cine, de 1886). Seguramente, sean este último medio y la literatura los que más la hayan influido, pero no hay que olvidar tampoco que "su particular estética ha salido de las viñetas para alcanzar a la publicidad, el diseño, la moda y, no digamos, el cine."[8]


Las historietas suelen realizarse sobre papel, o en forma digital (e-comic, webcómics y similares), pudiendo constituir una simple tira en la prensa, una página completa, una revista o un libro (álbum, novela gráfica o tankōbon). Han sido cultivadas en casi todos los países y abordan multitud de géneros. Al profesional o aficionado que las guioniza, dibuja, rotula o colorea se le conoce como historietista.[9]





Una de las primeras páginas de Little Nemo in Slumberland, aún con exceso de texto al pie.


Denominaciones



Abocetando una página.

En los países hispanoparlantes, el término historieta es el nombre autóctono[10] más extendido. En origen, era un diminutivo de la palabra historia, procedente a su vez de la raíz griega histor que significa ‘juez’. Algunos países hispanohablantes tienen además sus propias denominaciones específicas: Monitos en México, y tebeo en España.


Hacia los años setenta comenzó a imponerse en el mundo hispanoparlante el término de origen anglosajón cómic[11] (procedente a su vez del griego Κωμικός, kōmikos, de o perteneciente a la "comedia"),[12] que se debe a la supuesta comicidad de las primeras historietas.[13] En inglés, se usaban además los términos funnies (es decir, divertidos)[14] y cartoon (por el tipo de papel basto o cartón en donde se hacían), pero con el tiempo los "animated cartoons" o dibujos animados tendieron a reservarse la palabra "cartoon". Posteriormente aparece desde el movimiento contracultural el término comix, primero en inglés y luego en otras lenguas, que suele reservarse para publicaciones de este estilo.


Obviamente, las historietas no tienen por qué ser cómicas y por ello los franceses usan el término bande dessinée ('tiras dibujadas'), abreviado BD, que en realidad es una adaptación de 1962 de comic strip. El portugués tradujo del francés para crear banda desenhada, mientras que en Brasil se la denomina história em quadrinhos (historia en cuadritos), haciendo así referencia al procedimiento sintáctico de la historieta, como también sucede con el término chino liánhuánhuà ('imágenes encadenadas').


En relación a otros nombres asiáticos, el término manga (漫画,'imágenes grotescas') se ha impuesto en japonés a partir de Osamu Tezuka quien lo tomó a su vez de Hokusai, mientras que se reserva el término komikkusu (コミックス) para la historieta estadounidense. Los filipinos usan el similar komiks, pero lo aplican en general, mientras que en Corea y China usan términos derivados de manga como manhwa y manhua, respectivamente.


Finalmente, en Italia la historieta se denominó fumetto (nubecillas, en castellano) en referencia al globo de diálogo.[15]


Historia



Un fragmento del Tapiz de Bayeux (siglo XI).

Existe una fuerte controversia sobre cuál fue la primera historieta, en función de si se usa una definición más o menos restrictiva.


Antes de la imprenta

Algunas pinturas murales egipcias como la Tumba de Menna (c. 1422-1411 a. C.) o griegas y relieves romanos como la famosa columna trajana pueden ajustarse a la definición de cómic dada más arriba.


En la Edad Media europea, la narración visual en las naves de las iglesias, como en los 24 compartimientos del vitral de la Catedral de Chartres,[16] se desarrollaría todavía más en el extraordinario Tapiz de Bayeux (siglo XI), así como en la tradición de manuscritos iluminados representada por el Salterio de San Luis (1253-1270), la Biblia del cardenal Maciejowski (c. 1250), las Cantigas de Santa María (mediados del siglo XIII-1284), el Breviario de Felipe el Hermoso (c. 1300) o el Salterio Arundel (primera mitad del siglo XIV). También hay una tradición precolombina contemporánea, a la que pertenece el Códice Nuttall en escritura mixteca.[17] Para teóricos como Oscar Masotta, el verdadero parecido entre la historieta moderna y sus parientes de antaño[18] no comenzaría hasta finales del siglo XIV con la utilización en Europa del grabado en madera o xilografía, produciéndose libros como la famosa Biblia de los pobres o Biblia pauperum (1410-1420).


Las primeras historietas impresas (siglo XVI-1845)



Imagen de Epinal (s. XIX).

Gutenberg introdujo la imprenta en Occidente en 1446, y ya desde el siglo XVI, en Francia, y luego otros países, comienzan a difundirse las aleluyas. Fuera de ésta, también suelen citarse El Primer Nueva coronica y buen gobierno (hacia 1615) de Felipe Guamán Poma de Ayala[19] o las pinturas en serie del inglés William Hogarth (1697–1764), como A Rake’s Progress (La carrera de un libertino) y A Harlot’s Progress (La carrera de una puta).


Fueron los humoristas gráficos ingleses del XVIII, como Isaac Cruikshank, los que desarrollaron el globo de diálogo en sus caricaturas para satirizar a sus gobernantes, pero probablemente el primer libro de historietas sea “Lenardo und Blandine” (1783) de Josef Franz von Goez.[20] La reproducción masiva del dibujo tampoco fue posible hasta 1789, año en que se descubrió la litografía, ya que esta permite la impresión directa sobre la página sin ningún proceso humano intermedio, gracias a planchas resistentes a múltiples prensados. En 1796, Jean-Charles Pellerin inicia en Francia, concretamente en la región de Épinal, una industria de producción de estampas conocida como imágenes de Épinal.


Entre los pioneros de la primera mitad del siglo XIX, suelen citarse a Nordquist, Bilderdijk, Thomas Rowlandson (Dr Syntax), William Chacón y George Cruikshank,[21] aunque el popularizador del cómic moderno es el franco-suizo Rodolphe Töpffer, quien publica en 1833 su Histoire de M. Jabot, a la que seguirían otros seis álbumes. Su Ensayo sobre fisionomía de 1845 es considerado como el primer texto teórico del medio.


En la prensa de masas (1841-94)



"O nosso Zé Caipora" (Revista Illustrada, Brasil, 1886) de Agostini.

Hay estudiosos que consideran la historieta como un producto cultural de la modernidad industrial y política occidental que surgió en paralelo a la evolución de la prensa como primer medio de comunicación de masas, y buscan la primera entre las reproducidas en ella.[22] Hay que remitirse, entonces, a la revista mensual británica Punch (1841), que inspirada en Le Charivari francesa, fue el motor de la expansión mundial del cómic, al dirigirse a un nuevo sector aupado también por la revolución social e industrial: la infancia. El modelo de Punch fue imitado en todo el mundo, dando lugar en Alemania a Fliegende Blätter (1844) en la que debutaría el excepcional Wilhelm Busch, autor de Max und Moritz (1865); en Japón, a The Japan Punch (1862-87), en España, a La Flaca (1869-76) y, lo que es más importante, en Estados Unidos, a Puck (1877), Judge (1881) y Life (1883), verdaderos campos de prueba en los que comenzaron, entre otros, Richard Felton Outcault y Frederick Burr Opper.


Surgen también series con personajes fijos, como el británico Alley Sloper, creada por W. G. Baster en 1884 para la revista Alley Sloper’s Half Holiday; Famille Fenouillard, creada por Georges Colomb para Le Petit Français illustré en 1889, y Little Bears and Tigers, del estadounidense James Swinnerton en 1892. Al año siguiente, se incorpora el color en el suplemento dominical del New York World de Pulitzer.[23]


La modernidad (1895-1928)



Dominical de Krazy Kat de 1922.

En los albores del siglo XX el principal centro de producción e innovación en el campo de la historieta fue EE.UU, ya que los principales editores del país, Hearst y Pulitzer, la usaron para atraer a todo tipo de público, niños y adultos, incluyendo a los inmigrantes que no sabían inglés.[24] Llegaron hasta a luchar en los tribunales por su posesión y los tribunales sentenciaron en 1913 que un autor debía renombrar su serie si se pasaba con ella a otro periódico. W. R. Hearst también impulsó los recopilatorios de tiras y en 1914 fundó el Kings Feature Syndicate, la primera agencia para su distribución.


Las series germinales fueron Hogan's Alley (1895) de Outcault, protagonizada por The Yellow Kid,[25] The Katzenjamer Kids (1897) de Rudolph Dirks, inspirada en Max y Moritz de Busch, y Happy Hooligan (1899) de Frederick Burr Opper, que se sirven progresivamente de los globos de diálogo.[26]


Surgen también series que exploran las posibilidades cromáticas y rítmicas de la página, amén de cierto surrealismo avant la lettre, como Little Nemo in Slumberland (1905) de McCay y Krazy Kat (1911) de Herriman.


No obstante, las tiras más populares oscilan entre el humor físico del slapstick y el tratamiento de los problemas de adaptación a la modernidad de un grupo de personajes. El grupo podía ser una familia o una pareja, siempre polarizada entre un padre y su esposa o hijos o entre dos compañeros de diferente carácter. Los ejemplos más famosos son Mutt and Jeff (1908) de Bud Fisher, Polly and her pals (1912) de Cliff Sterret; Bringing up father (1913) de McManus, Thimble theater (1919) en la que Segar crearía a Popeye, y Gasoline Alley (1919) de Frank King. También surgen "girl strips", como Little Orphan Annie (1924) de Harols Gray.


En el resto del mundo, mientras tanto, seguían colocándose los textos al pie de la viñeta, siendo de destacar las originales novelas sin palabras de Frans Masereel[27] y el surgimiento de revistas y suplementos infantiles como las británicas Chip y Comic Cuts, ambas de 1890; la brasileña "O Tico-Tico" (1905), la italiana Corriere dei piccoli (1908), la española TBO (1917) y la argentina Billiken (1919). En Japón, tras la labor pionera de Rakuten Kitazawa, triunfan historietas infantiles como Las aventuras de Shochan(1923) de Shousei Oda/Tofujin y Los Tres Mosqueteros con botas en la cabeza (1930) de Taisei Makino/Suimei Imoto[28] El uso internacional de los globos no se generalizaría hasta la belga Zig et Puce (1925) de Alain Saint-Ogan.


La aventura continua (1929-42)



Milton Caniff en 1982.

La Gran Depresión de 1929 impulsaría una renovación temática y estilística en la historieta estadounidense, de tal manera que, a pesar de la aparición de notables series de comedia como Li’l Abner (1934) de Al Capp, los siguientes años estarían marcados por las tiras de aventuras, tras el éxito de Buck Rogers (1929) de Dick Calkins, Mickey Mouse (1930) de Floyd Gottfredson o Dick Tracy (1931) de Chester Gould, lo que propició que series anteriores como Wash Tubbs (1924) de Roy Crane, y Tim Tyler's Luck (1928) de Lyman Young, derivaran hacia el nuevo género.[29]


Flash Gordon (1934) de Alex Raymond, Príncipe Valiente de Harold Foster y el Tarzán de Burne Hogarth, ambos de 1937, potenciarían un grafismo realista y elegante, cercano a la ilustración, en detrimento del grafismo caricaturesco habitual hasta entonces, pero, lo que es más importante, sustituyeron definitivamente lo episódico por la continuidad,[30] tornando fundamental el suspense en la última viñeta para fidelizar lectores.


Esta nueva historieta invadió el ámbito europeo con Le Journal de Mickey (1934) al que sólo pudieron resistir:



En Japón, por su parte, destacan series de aventuras infantiles como Speed Taro (1930-33) de Sako Shishido, Ogon Bat (1930, de Ichiro Suzaki/Takeo Nagamatsu y Las aventuras de Dankichi (1934), de Keizo Shimada, así como la tira Fuku-Chan (1936-), de Ryuichi Yokohama.


También en 1934 se empezaría a distribuir Terry y los piratas de Milton Caniff, quién adoptó el nuevo lenguaje del cine tomando muchos de sus recursos como el plano americano e imitaciones del plano-secuencia, y llevó la lógica de la continuidad al extremo: las tiras diarias se conectaban entre sí y con el dominical pero, además, la serie se podía leer sólo con las páginas dominicales o, también, sólo con las diarias.


El guionista Lee Falk desarrollaría series como El Fantasma en 1936 y Mandrake el mago en 1939, pero la historieta en prensa comenzaría pronto a acusar un duro golpe, el de los comic-books con material original, que aunque surgidos en 1929 con "The Funnies", triunfarían gracias al éxito de los superhéroes,[32] el primero de los cuales sería Superman en 1938 y al que siguen otros como Batman en 1939 o el Capitán América y La Mujer Maravilla, ambos en 1941. No muy diferentes de las más recientes tiras de aventuras, pronto se dejarán imbuir del espíritu bélico de la Segunda Guerra Mundial, presentando en muchas ocasiones nombres o uniformes relacionados con sus símbolos nacionales, y enfréntandose a los enemigos del país. Esto les permitió lograr un gran éxito comercial, pero también causaría el cierre de la mayoría de sus títulos al finalizar la guerra. Parecida suerte correrían historietas bélicas japonesas como Norakuro (1931-41) de Suihou Tagawa.[33] Más renovador se muestra Spirit (1940) de Will Eisner.


La Edad de Oro (1943-62)
Debido a la guerra, se prohibió la importación de "comic books" estadounidenses en el Imperio británico, lo que permite un breve florecimiento de la producción autóctona en Canadá o Australia. Tras el conflicto, la Historieta estadounidense se encuentra en su cénit, con unas ventas enormes y con un público compuesto por niños, adolescentes y adultos jóvenes, tanto masculinos como femeninos. Sin embargo, enseguida va a tropezar con graves limitaciones: de formato, para las tiras de prensa, y temáticas, para los comic books.

  • En la prensa, se impone la llamada daily strip (‘tira diaria’), que ocupa uno de los fragmentos horizontales de una página de contenido heterogéneo y puede ser, dependiendo del género, una narración completa o serial. También había publicaciones de página completa los domingos, aunque los autores eran diferentes. Esto impuso una limitación espacial a diálogos y acción, perjudicando a los cómics más realistas, como Johnny Hazzard (1944) de Frank Robbins y Rip Kirby (1946) de Alex Raymond; en los años venideros las tiras más importantes adoptarían predominantemente protagonistas orientados a la infancia, aunque con una fuerte carga intelectual, como Nancy (1938) de Ernie Bushmiller, Barnaby (1942) de Crockett Johnson, Pogo (1948) de Walt Kelly, B.C. y Peanuts (1950) de Charles Schulz, con su mundialmente famoso Snoopy.


Campañas similares contra la Historieta se producen en Holanda (1948),[35] Alemania (1953)[36] y Gran Bretaña, donde en 1955 el educador George Pumphrey y el Partido Comunista se escudarán no sólo en la defensa de la infancia, sino también de la cultura autóctona frente a la influencia estadounidense.[37] También a nivel mundial, se afianza la TV, un medio de entretenimiento de fácil consumo y aparentemente gratuito que acabará por robar gran parte de su público a la Radio, el Cine y al Cómic. Sin embargo, estos son aún años de una gran expansión internacional para el medio, ya que las escuelas argentina, franco-belga y japonesa adquieren un gran desarrollo durante la postguerra, gracias a genios del calibre de Oesterheld, André Franquin y Osamu Tezuka, respectivamente.





Oesterheld posa para la revista Hora Cero Semanal.




  • Desde Manga Shonen (1947), que fue la primera revista infantil dedicada en exclusiva al manga, Osamu Tezuka, impuso su esquema de largas epopeyas y diversificó su producción en múltiples géneros, amén de combinar un mayor dinamismo con abundantes efectos sonoros. Con un grafismo muy diferente, nada disneyano, encontramos a autores como Machiko Hasegawa, creadora de la tira Sazae-san (1946-74), Kon Shimizu o Shigeru Sugiura.

Finalmente, se renueva en Estados Unidos el interés por los comic-book de superhéroes gracias a títulos como La Liga de la Justicia (1960), Los Cuatro Fantásticos (1961) o El Hombre Araña (1962), muchos de ellos creados por Stan Lee/Jack Kirby. La revista MAD (1952) también se convierte en un éxito, pero en general puede decirse que "el grueso de la producción norteamericana, para la segunda mitad de los años sesenta, ha bajado de nivel y se halla por debajo de la producción francesa o italiana".[38]


Una nueva conciencia (1962-87)
A partir de 1962, se afianza una nueva conciencia del medio, sobre todo en Francia e Italia, de tal forma que los intelectuales ya no lo abordan desde una perspectiva propia de la Psicología social, sino desde la Estética[39] y se crean instituciones para su estudio como el CELEG (Centre d’Etude des Littératures d’Expression Graphique), y el SOCERLID (Société d’Etudes et de Recherches des Littératures Dessinnées), que lanzan sus propias revistas. Se celebran también congresos italianos como los de Bordighera (1965) y Lucca (1966 ), así como una monumental exposición de historietas estadounidenses y francesas en el Museo de Artes Decorativas del Palacio del Louvre (1967) y una Bienal Mundial de la Historieta, en el Instituto Torcuato Di Tella (1968).[40]

Muchas de las nuevas historietas están orientadas, además, hacia un público cada vez menos juvenil:



Por su parte, los italianos Guido Crepax y, ya en los años 80, Milo Manara y Serpieri cultivan sin apenas disisimulo el cómic erótico. Se experimenta también con la composición de la página , como hacen el propio Crepax o Jim Steranko. Surge también un importante movimiento contracultural, tanto en Estados Unidos como Japón, del que surgirían autores como Robert Crumb o Sanpei Shirato que en 1964 patrocinaría la única revista underground de la historia del manga, Garo.


Aún se crean sin embargo series clásicas como Modesty Blaise (1963) de Peter O'Donnel/Jim Holdaway; Valerian, agente espacio-temporal (1967), de Christin/Mezières, o Corto Maltés (1967) de Hugo Pratt, mientras que otras como Mortadelo y Filemón de Francisco Ibáñez emprenden su etapa de mayor éxito.


En el mayo de 1968, la revolución llega a la revista francesa Pilote: Los dibujantes jóvenes dan un auténtico golpe de estado y consiguen hacer, de lo que era una publicación infantil, todo un cómic de vanguardia. En 1974, algunos de estos autores, como Moebius, deciden lanzar su propia revista de ciencia-ficción que se llamará Métal Hurlant y que se convertirá en un modelo a seguir por europeas y estadounidenses. Una de estas revistas, la británica "2000 AD" (1977) será el caldo de cultivo de toda una hornada de nuevos autores británicos que a partir de 1982, vendrían a revitalizar el comic-book de superhéroes estadounidense con obras como "Watchmen" (1986), de Alan Moore/Dave Gibbons, junto a nativos como Frank Miller.





Jean Giraud en 2008.

Con retraso, se produce también un boom del cómic adulto en España que pronto pasa a estructurarse "por escuelas identificadas con las revistas Cairo, El Víbora y Madriz".[41] En general, puede decirse que muchos autores buscan un lector más adulto, como los franceses Tardi o Lauzier, el español Carlos Giménez, el serbio Enki Bilal, el italiano Vittorio Giardino o los argentinos Carlos Sampayo/José Muñoz, dando lugar al fenómeno de la historieta de autor. En Estados Unidos, nacen las primeras editoriales independientes aprovechando la institución del sistema de venta directa a librerías (1976),[42] un redivivo Will Eisner populariza el concepto de novela gráfica a partir de su Contrato con Dios (1978) y surgen autores alternativos como Dave Sim con Cerebus (1977), los hermanos Jaime, Gilbert y Mario Hernández de Love and Rockets (1981) y Stan Sakai con Usagi Yojimbo (1984).


Y es que aunque la Historieta se desarrolla en otros ámbitos, como el mundo árabe[43] y siguen produciéndose obras muy populares, como las del guionista Jean Van Hamme (Thorgal, 1977 y XIII, 1983) o Los pasajeros del viento (1980), de François Bourgeon, poco a poco va dejando de ser un medio masivo en la mayoría de los países, creándose formatos más caros, tales como álbumes o revistas de lujo. En Japón, en cambio, la editora Kōdansha ha cambiado con su revista Shōnen Magazine la pauta de periodicidad mensual a semanal, multiplicando la producción y reduciendo costes, y se atrae también a público femenino con obras como La Rosa de Versalles (1972) de Riyoko Ikeda o Candy Candy (1975-79) de Kyōko Mizuki/Yumiko Igarashi.


La expansión del manga (1988-)
En 1988, gracias al éxito de las versiones en dibujos animados de Akira (1982-93), de Katsuhiro Otomo y Dragon Ball (1984-95) de Akira Toriyama, la historieta japonesa empezó a difundirse internacionalmente. Al día de hoy, el manga se ha consolidado en la sociedad occidental, llegando a ser imitado por autores estadounidenses y europeos y dando lugar a movimientos como el amerimanga o la nouvelle manga. Historietistas japoneses, como Jirō Taniguchi, ganan prestigiosos premios internacionales y lo que es más importante, la población juvenil occidental ha vuelto a interesarse masivamente por el medio, como no ocurría en Europa desde la postguerra.[44]



Daniel Clowes en 2006.

Por otra parte, son muchas las editoriales de Europa y Estados Unidos dedicadas al mercado de la Historieta, si bien las revistas y el comic book han ido perdiendo fuerza en favor del álbum y la novela gráfica. Del mismo modo, las experiencias de edición independiente de los 70 y 80 se transforman en un sólido sector del mercado, afianzándose editoriales como Fréon en Bélgica, Cockroach en China, Fantagraphics Books y Drawn and Quarterly en Estados Unidos, L'Association o Cornélius en Francia, Atrabile en Suiza, etc.


Las obras de autores como los estadounidenses Peter Bagge, Daniel Clowes y Charles Burns, los franceses David B., Philipe Dupuy y Charles Berberian, la iraní Marjane Satrapi o la israelí Rutu Modan, que a menudo se autoeditan y tienden hacia el costumbrismo (incluso autobiográfico) o la historieta experimental, pronto empiezan a recibir premios como el Pulitzer otorgado al Maus de Art Spiegelman en 1992[45] e incluso a serializarse en suplementos tan prestigiosos como “The New York Times Magazine".[46] Algunos de estos autores no pretenden alejarse del gran público ni de los géneros más clásicos. Un buen ejemplo sería La Mazmorra, de Trondheim y Sfar, que se inscribe dentro del subgénero de la fantasía heroica. Tampoco los artistas fundadores de Image Comics en 1992, con series como Spawn o The Maxx. Del mismo modo, la editorial DC Comics fundaría oficialmente la línea Vertigo en 1993 para acoger la obra de autores británicos como Neil Gaiman o Grant Morrison.


Otro destacado fenómeno de estas dos últimas décadas es la aparición de los webcómics gracias a la generalización de Internet, que han permitido el desarrollo de formatos específicos del espacio virtual (como el infinite canvas, ‘lienzo infinito’), además de una difusión más fácil de las historietas. Paradójicamente, ha sido el clásico formato de la tira de prensa el que se ha revelado como más idóneo para para la pantalla.[47] Entre las publicadas en prensa, destaca Calvin y Hobbes (1985) de Bill Watterson. El gran superventas del mercado francés también está protagonizado por un infante: Titeuf, cuyo álbum duodécimo, alcanza prácticamente medio millón de ejemplares vendidos en 2008.[48]


Tradiciones




Viaje a Tokio de Tagosaku y Mokube (1902), considerado el primer manga, de Kitazawa.

Del relato expuesto más arriba, puede deducirse la existencia de tres grandes tradiciones historietísticas a nivel global, todas con sus propias sistemas de producción y distribución:



De menor trascendencia global, aunque con fases de gloria, y siempre con algún autor relevante y rasgos específicos, pero sufriendo la estrechez e incluso crisis de su mercado, podemos citar otras escuelas, como la:



Aparte de la producción argentina y española, puede destacarse la de otros países hispanos, como Cuba o México y, en menor medida, Chile o Colombia.


Ya a finales de los 60, Oscar Masotta afirmaba que a través del cómic se estaba produciendo un verdadero intercambio de culturas o universalización cultural, de tal manera que "los italianos y los alemanes leen historietas producidas en Francia y viceversa, los pueblos de habla hispánica leen tiras producidas en países anglosajones, en los Estados Unidos en su mayor parte, etc", contribuyendo así a borrar las particularidades nacionales. Sin embargo, este teórico no dejaba de mencionar, como un valor negativo, que


"esa universalización puede ser utilizada -y lo es sin duda- como medio de influencia por lo países que, por su estructura económica, se encuentran colocados en posición de centrales".[39]

En este mismo sentido, se extiende el libro Para leer al Pato Donald (1972) de Ariel Dorfman y Armand Mattelart.


Industria
Tradicionalmente, la industria del cómic ha requerido un trabajo colectivo, en el que, además de los propios historietistas, han participado editores, coloristas, grabadores, impresores, transportistas y vendedores. Siempre han existido autoediciones, como las del cómic underground, pero ultimamente han aumentado por la crisis de determinados mercados y la facilidades logradas con el auge de la informática e Internet. Pueden distinguirse los siguientes formatos de publicación:

Géneros

Un género narrativo es un modelo o tradición de estructuración formal y temática que se ofrece al autor como esquema previo a la creación de historietas, además de servir para la clasificación, distribución y venta de las mismas. Todo género se clasifica según los elementos comunes de los comics que abarca, originalmente según sus aspectos formales (grafismo, estilo o tono y, sobre todo, el sentimiento que busquen provocar en el lector), y temáticos (ambientación, situaciones, personajes característicos, etc), de tal forma que "las características de guión, planificación, iluminación y tratamiento"[50] de una historieta variarán según el género al que pertenezca. Alternativamente, los géneros historietísticos se definen por el formato de publicación. Como explica Danieli Barbieri, "la división por géneros es distinta e independiente de la división por lenguajes", de tal forma que


independientemente del lenguaje en que estén contadas (trátese de literatura, de cine, de teatro, de cómic, o de cualquier otro marco), la mayor parte de las historias policíacas, por ejemplo, tienen más características en común entre sí que, pongamos por caso, con las fábulas de animales; y éstas últimas, a su vez, tienen entre sí muchas más características en común.[51]

Actualmente no existe un consenso en cuánto a su número, pues las diversas clasificaciones no derivan tanto de la retórica clásica, con su división en lírico, épico y dramático, como de la novela popular y el cine, que se caracterizan por la escasa complejidad de su regulación. No es raro encontrar, por ejemplo, referencias a macrogéneros como historieta de aventuras[52] o de acción.[53] Para complicar aún más el tema, los géneros también pueden ser combinados para formar géneros híbridos. Hay, sin embargo, algunos bastante definidos y con mucha tradición,[50] como los que se distinguen en las monografías Gente del cómic y Mangavisión:





Portada de Young Romance nº11 de 1949.


Hasta la reciente evolución de la imagen generada por computadora, podía decirse que la proliferación de ciertos géneros, como la ciencia ficción o el fantástico, era debida a la "la facilidad y economía de medios con que un buen dibujante puede introducir a sus lectores en los ambientes más fantásticos".[54]


Sociología
También se distingue, aunque ya fuera de cualquier clasificación por géneros, una historieta infantil, dirigida a niños, de otro cómic para adultos, mientras que apenas tiene predicamento el término historieta familiar, que si tiene equivalentes en el cine, para referirse a las obras que resultan atractivas a lectores de todas las edades. Antiguamente había en Occidente "reductos específicamente femeninos", ya sea en forma de revistas infantiles para niñas, o de melodramas románticos.[55] Los aficionados al manga sí clasifican las historietas en función del segmento de población al que se dirigen, usando términos nipones como kodomo (niño), shōjo (muchacha), shōnen (muchacho), josei (mujer) y seinen (hombre).

Hay que decir que, en términos generales, la historieta infantil ha constituido la mayoría del material clásico "de todos los países (Estados Unidos incluido)".[56] El cómic adulto, por su parte, inició su auge en los años 60 presentando relatos que podían ser tan imposibles y pueriles como los anteriores, pero que incluían mayores dosis de violencia, temas inquietantes, palabras malsonantes y sobre todo sexo explícito.


En términos generales, se ha señalado que el hecho de muchos cómics clásicos "ofrecen sólo una de las caras de sus personajes y ocultan todas las demás" explica por qué "no han entrado aún en el mundo de la gran cultura que necesita algo más que la pura anécdota".[57] Actualmente, sin embargo, las historietas son leídas mayormente por adolescentes y adultos jóvenes, por lo que cada vez las hay "más complicadas, más abiertas, más sensibles y más liberadas", es decir, más adultas.[58]


También hay que destacar que el cómic, como medio de comunicación de masas, ha tendido a "traducir una ideología tradicional, conservadora e inmovilista durante muchos años",[59] ya sea por las convicciones de sus autores o para no desagradar al conjunto de sus lectores y arriesgarse a perderlos o incluso sufrir los efectos de la censura, como ocurrió en regímenes como los de Mussolini o Franco y, respecto a las historieta de horror y crímenes en los Estados Unidos y la Gran Bretaña de los años 50. Esto explica que las historietas que no se ceñían a los valores sociales imperantes se manifestasen a través de publicaciones underground y que temáticas como la homosexualidad no aflorasen a la superficie hasta los años 80, conforme iba siendo aceptada en la cultura oficial, ni produjesen hasta entonces sus primeros autores reconocidos por crítica y público, como Ralf König o Nazario. Del mismo modo, "sólo en las últimas décadas se han empezado a producir buenas historietas protagonizadas por mujeres", ya sea ejerciendo el papel del héroe tradicional[55] o mostrando una psicología propia.[60]


Por último, hay que indicar que el interés por el cómic "puede tener muy variadas motivaciones, desde el interés estético al sociológico, de la nostalgia al oportunismo".[61]


Lenguaje

Para Oscar Masotta, lo que determina en primer lugar el valor de una historieta, es el grado en que permite manifestar e indagar las propiedades y características del lenguaje mismo de la historieta, revelar a la historieta como lenguaje.[62] Jean Giraud afirma que


El cerebro tiene que pensar y necesita el lenguaje escrito, mientras que el dibujo tiene un lenguaje subterráneo que llega a través de los ojos. El mensaje que el dibujante envía es un mensaje secreto, en código cifrado, que va del dibujante al cuerpo, a las sensaciones. Pero la conciencia, la razón tienen que ser educadas para poder descifrarlo según una lógica que vaya más allá de la sensación inconsciente.[63]

Iconografía



Pág. 13 del Essai de physiognomonie de R. Töpffer.

Históricamente, los personajes tipo han sido muy importantes para el medio, ya que el lector "desea, quiere y espera que el "bueno" ponga cara de bueno, y el "malo" tenga cara de malo".[64]


En la historieta se figura, "con medios estáticos, el movimiento real", usando técnicas que ya practicaron los futuristas.[65]


Texto
El texto no es necesario, pero suele estar presente, ya sea en forma de globos o bocadillos, cartelas, textos sueltos y onomatopeyas. Las palabras dichas por los personajes suelen recogerse en los globos, salvo que se presenten fuera para indicar que han subido el tono de voz.

Todos los textos suelen estar escritos en mayúsculas y las diferencias tipográficas, de tamaño y grosor sirven para destacar una palabra o frase, y matizar intensidades de voz. Masotta establece a este respecto un esquema con 7 oposiciones:



  • Diálogo - "Off"

  • Lenguaje interior - lenguaje proferido.

  • Lenguaje normal - lenguaje excepcional.

  • Cerca - lejos

  • Globo - Extra-globo.

  • Línea recta - línea sinuosa (o en zig-zag, o estrellada, etc.)

  • Tipografía normal - tipografía excepcional.[66]

Articulación narrativa
Toda historieta es una narración gráfica, es decir, desarrollada mediante una concatenación de dibujos, y no una serie de ilustraciones cuyo mérito radique en ellas mismas, de tal forma que "cada cuadro o viñeta debe estar relacionado de algún modo con el siguiente y con el anterior".[67] En afortunada expresión de Román Gubern, la viñeta es la representación gráfica del mínimo espacio y/o tiempo significativo. Al espacio que separa las viñetas se le conoce como calle[68] y al proceso por el que el lector suple ese vacío se le denomina clausura. McCloud distingue 5 tipos de transiciones entre viñetas:[69]

  • 1. Momento a momento.

  • 2. Acción a acción.

  • 3. Tema a tema.

  • 4. Escena a escena.

  • 5. Non-sequitur.

Cuanto mayor sea el formato y el número de signos icónicos y verbales, más tiempo y atención deberemos prestar a una determinada viñeta. La historieta usa variaciones del ángulo visual, encuadre y planos, términos éstos que ha tomado del cine, para dinamizar la narración.


Relaciones con otros medios Por el carácter de su lenguaje, la historieta se relaciona con:

  • Caricatura

  • Cine:

  • Cine de animación

  • Fotografía:

  • Gráfica

  • Ilustración publicitaria:

  • Literatura

Dada la antigüedad y el prestigio de la literatura, "cualquier relación cercana entre uno y otro, se ve con buenos ojos, porque, se supone, da “categoría” a la niña”".[70] En la historieta, sin embargo, "los textos no viven una vida propia en su interior" como sí ocurre en la literatura.[71]



  • Música

  • Pintura

  • Televisión

Estilos En un apartado anterior de la sección de historia, ya se ha mencionado la revolución que en los años 30 del pasado siglo, supuso la imposición de un nuevo tipo de grafismo realista para los cómics "serios" en detrimento del grafismo distorsionado y caricaturesco que había predominado hasta entonces. En realidad, los estilos gráficos usados por los historietistas son tan variados como la intención y la habilidad del autor, distribuyéndose éstos dentro un triángulo formado por tres vértices (abstracción, realidad y lenguaje)[72] que comprende desde el realismo de filiación fotográfica (Luis García, Alex Ross, etc), a la caricatura.

En una misma viñeta pueden combinarse además varios estilos. McCloud denomina efecto máscara a la combinación de unos personajes caricaturescos con un entorno realista que podemos observar en la línea clara o el manga clásico de Osamu Tezuka.[73]


A pesar de tamañas posibilidades, los dibujantes clásicos procuraban mantener siempre un mismo estilo a lo largo de toda su carrera, debido quizás a imposiciones de sus syndicates. Un autor más moderno, como el español Josep María Beá, a pesar de estimar grandemente a los que le precedieron, considera que "el estilo, cuando se perpetúa indefinidamente y no evoluciona, es signo de fosilización, de amaneramiento".[74] Ciertamente, desde mediados de los años 60, muchos autores han tendido a "la destrucción del realismo naturalista para encontrar nuevos caminos: el realismo fantástico, la deformación y la angulación, el montaje de mayor expresividad", etc.[75]


Véase también Ver el portal sobre Historieta Portal:Historieta. Contenido relacionado con Historieta.

Referencias Véase la segunda acepción de «historieta», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=historieta 


  1. Alcázar, Javier en "La normalización errónea", para Tebeosfera 2ª época, Sevilla, 2009.

  2. McCloud, Scott en Cómo se hace un cómic: El arte invisible, de Ediciones B., Barcelona, 1995, p. 18.

  3. De Majo, Oscar en "Historieta argentina, la primera mitad de la historia", para Tebeosfera 2ª época, Sevilla, 2009.

  4. Remesar, Antonio en "Tecleando sobre Carlos Giménez", publicado en Un hombre, mil imágenes nº 1. Norma Editorial. 1982, p. 40.

  5. En su serie de artículos Neuvième Art, musée de la bande dessinée (1964-67) dentro de Le Journal de Spirou.

  6. En su libro Pour un neuvième art, la bande dessinée, de 1971.

  7. Aguilera, Ricardo en "Tebeos e historietas: Comic", para Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989, p.13.

  8. Cuadrado, Jesús en Para saber de tebeos, artículo publicado en Tiza nº2, 10/1984.

  9. Guiral, Toni en Terminología (en broma pero muy en serio) de los comics, de Ediciones Funnies, 1998, p. 30.

  10. En coicidencia con la aparición de Yellow Kid en 1896, la revista inglesa Comic Cuts estableció ese mismo año el nombre por el cual hoy es conocida la historieta en el mundo anglosajón

  11. "comic adjective" The Oxford Dictionary of English (revised edition). Ed. Catherine Soanes and Angus Stevenson. Oxford University Press, 2005. Oxford Reference Online. Oxford University Press. Surrey Libraries. 21 April 2008 <http://www.oxfordreference.com/views/ENTRY.html?subview=Main&entry=t140.e15358>

  12. Vázquez de Parga, Salvador, con el seudónimo de Santi Valdés, en Los cómics gay, colección Biblioteca del Dr. Vértigo nº 17, Ediciones Glénat, S. L., mayo de 1998, p. 12.

  13. Gubern, Roman en "Para niños y adultos", publicado en Cómics clásicos y modernos, El País, 1987, p. 16.

  14. Escudero, Vicente en "Breve historia de los comics. Capítulo 1: La era de los pioneros y la formación de un arte" para Totem nº 7, Editorial Nueva Frontera, S. A., Madrid, 1978, pp 4 a 5.

  15. Masotta, Oscar en La historieta en el mundo moderno, p. 120.

  16. McCloud, Scott en Cómo se hace un cómic: El arte invisible, Ediciones B. Barcelona, 1995, pp. 19 a 20, basándose en las interpretaciones del arqueólogo mexicano Alfonso Caso.

  17. Ibid., pág. 120.

  18. Merino, Ana en El cómic hispánico, Madrid, Cátedra, 2003.

  19. 1783, the first graphic novel, 'Lenardo and Blandine' by Joseph Franz von Goez de Andy Bleck.

  20. Manuel Barrero en "El bilbaíno Víctor Patricio de Landaluze, pionero del cómic español en Cuba", Mundaiz (Universidad de Deusto) 68, San Sebastián: Universidad de Deusto, 2004, pp. 54. Disponible en tebeosfera

  21. Es el caso de Román Gubern en El lenguaje de los comics, Barcelona, Ediciones Península, 1972, pp. 13 a 15.

  22. Masotta, Oscar en La historieta en el mundo moderno, pp. 21 a 24 y 124.

  23. Gubern, Roman en "Para niños y adultos" de Cómics clásicos y modernos], El País, 1987, p. 16.

  24. Un grupo de expertos reunidos para la ocasión en el Salón de Lucca (Italia) determinaron que el día 16 de febrero de 1896 se produjo el nacimiento del cómic, porque la viñeta de ese día muestra un globo de diálogo mediante la cual un loro exclama: Sic em towser!".

  25. Blackbeard, Bill en "Niños, capitanes y sombreros de hojalata: Un planteamiento de aquellos días burlescos de los comics" para Historia de los Comics, 1982, pp. 1 a 8, de Toutain Editor.

  26. McCloud, Scott en Cómo se hace un cómic: El arte invisible, Ediciones B, Barcelona, 1995, pp. 27-28.

  27. Trajano Bermúdez en Mangavisión: Guía del cómic japonés, Ediciones Glénat, 1995, pp. 19-21.

  28. Aguilera, Ricardo y Díaz, Lorenzo en la sección "Heroes bien acompañados" de "Los aventureros: De Tintín a Corto Maltés", fascículo nº 12 de Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989, p. 179.

  29. Blasco, Jesús y Parramón, José Mª. en Cómo dibujar historietas, Parramón Ediciones, S. A., 1966, p. 25.

  30. Escudero, Vicente en "40 años de censura infantil" de Totem nº 6, Editorial Nueva Frontera, S. A., Madrid, 1978, p. 5.

  31. Aguilera, Ricardo y Díaz, Lorenzo en la sección "Mitos y músculos" del fascículo "Los superhéroes", para Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, p. 35, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989.

  32. Trajano Bermúdez en Mangavisión: Guía del cómic japonés, Ediciones Glénat, 1995, pp. 21-26.

  33. Gubern, Roman en "La limpieza ideológica" en Cómics clásicos y modernos, El País, 1987, p. 144.

  34. Kousemaker, Kees en La aportación holandesa a los comics para la Historia de los Comics, volumen IV, fascículo 46, Editorial Toutain, Barcelona, 1983, pp. 1261 a 1269.

  35. Fuchs, Wolfgang en Una historia de los comics en Alemania: De los artísticos orígenes a las reediciones y la coproducción internacional para la Historia de los Comics, volumen IV, fascículo 46, Editorial Toutain, Barcelona, 1983, pp. 1283 a 1288.

  36. Baker, Martin en A haunt of fears: the strange history of the British horror comics campaign, Londres: Pluto Press, 1984.

  37. La historieta en el mundo moderno, de Oscar Masotta, pág.9-10.

  38. a b Masotta, Oscar en Técnica de la historieta (Buenos Aires, 1967), p. 7

  39. Masotta, Oscar,La historieta en el mundo moderno, p. 134-137.

  40. Lladó, Francesca, Los Comics de la Transición, Ediciones Glénat, 2001, p. 31.

  41. Díaz, Lorenzo en "Diccionario de superhéroes, Biblioteca del Dr. Vértigo, Ediciones Glénat, S. L., 04/1996, p. 11.

  42. Allen Douglas, Fedwa Malti-Douglas, en Arab comic strips: politics of an emerging mass culture', de Indiana University Press, Bloomington and Indianapolis, 1994.

  43. Mangavisión: Guía del cómic japonés, pág.6-7 , por Trajano Bermúdez en Ediciones Glénat, 1995

  44. Pueden citarse, ademas, el American Book Awards recibido en 1996 por la Palestina de Joe Sacco o el Guardian First Book Award recibido por Chris Ware.

  45. From the Editors; The Funny Pages, editorial de The New York Times, 18/09/2005.

  46. Pons, Álvaro, citado por María Ovelar en el artículo La tira cómica se rejuvenece en Internet, publicado en El País el 17/09/2009.

  47. En realidad, 495.400, según el listado de las 30 BD más vendidas en 2008]. Consultado el 5/04/2009.

  48. Moliné, Alfons en "Novaro (el globo infinito)", Ediciones Sins Entido, 2006, p. 10.

  49. a b Tubau, Iván en Curso de dibujante de historietas, CEAC, Barcelona, 1975, vol. 6, p. 22.

  50. Barbieri, Daniele en Los lenguajes del cómic, Colección Instrumentos Paidós, Ediciones Paidós Ibérica, S. A., Barcelona, 1998, p. 204.

  51. En Cómo dibujar historietas (1966) se considera historieta de aventuras a la del oeste, policíaca, futurista, legendarias y de la selva, siendo las restantes categorías las de historieta cómica, sentimental, religiosa, biográfica, leyendas o cuentos, de dibujos animados, infantiles y publicitarias.

  52. En Diccionario gremial, publicado en 1991, Jesús Cuadrado recoge en la entrada de género de acción, los de aventuras, crímenes, oeste y, de soslayo, fantasía heroica.

  53. Aguilera, Ricardo y Díaz, Lorenzo en la sección "El papel del futuro" del fascículo "La ciencia ficción: Del romanticismo de Flash Gordon a la sofisticación tecnológica", p. 2, para Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989.

  54. a b Aguilera, Ricardo y Díaz, Lorenzo en la sección "Mixtificación y femineidad" del fascículo nº 10 "Mujeres y comic: De Modesty Blaise a Love & Rockets'" para Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, p. 146, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989.

  55. Vázquez de Parga, Salvador, con el seudónimo de Santi Valdés, en Los cómics gay, colección Biblioteca del Dr. Vértigo nº 17, Ediciones Glénat, S. L., mayo de 1998, p. 10.

  56. Vázquez de Parga, Salvador, con el seudónimo de Santi Valdés, en Los cómics gay, colección Biblioteca del Dr. Vértigo nº 17, Ediciones Glénat, S. L., mayo de 1998, p. 36.

  57. Vázquez de Parga, Salvador, con el seudónimo de Santi Valdés, en Los cómics gay, colección Biblioteca del Dr. Vértigo nº 17, Ediciones Glénat, S. L., mayo de 1998, p. 11.

  58. Vázquez de Parga, Salvador, con el seudónimo de Santi Valdés, en Los cómics gay, colección Biblioteca del Dr. Vértigo nº 17, Ediciones Glénat, S. L., mayo de 1998, p. 15.

  59. Aguilera, Ricardo y Díaz, Lorenzo en la sección "Novias eternas, chicas y mujeres" del fascículo ya citado, p. 149.

  60. Lara, Antonio en El regreso de Roberto Alcázar y Pedrín para El País, 08/06/1976.

  61. Masotta, Oscar en La historieta en el mundo moderno, p. 158.

  62. "Charlando con Moebius", entrevista de Laura Cepeda al autor para Totem nº 11, Editorial Nueva Frontera, S. A., Madrid, 1978, pp. 4 a 6.

  63. Blasco, Jesús y Parramón, José Mª. en Cómo dibujar historietas, Parramón Ediciones, S. A., 1966, p. 41.

  64. Masotta, Oscar en Técnica de la historieta' (Buenos Aires, 1967), p. 8

  65. Masotta, Oscar en Técnica de la historieta' (Buenos Aires, 1967), p. 9.

  66. Tubau, Iván en Curso de dibujante de historietas, CEAC, Barcelona, 1975, p. 4.

  67. Para saber de tebeos, artículo de Jesús Cuadrado publicado en Tiza nº2, 10/1984

  68. Capítulo Sangre en el gutter, pág. 69 a 103 en El arte invisible.

  69. Aguilera, Ricardo y Díaz, Lorenzo en Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989, p. 163.

  70. Barbieri, Daniele en Los lenguajes del cómic, Colección Instrumentos Paidós, Ediciones Paidós Ibérica, S. A., Barcelona, 1998, p. 206.

  71. McCloud, Scott en el capítulo El vocabulario de los cómics de El arte invisible, pp. 33 a 68.

  72. Scott McCloud en El arte invisible, pp. 51 a 52 y 63.

  73. Beá, Josep María en entrevista publicada en "Entrecomics" el 10/06/08 que puede consultarse aquí.

  74. Fontes, Ignacio en Corto Maltese para El Globo nº 5, San Sebastián, 07/1973, pp. 42-44.

Bibliografía recomendada Nos referiremos aquí a los estudios de teóricos hispanos. Sobre la historia del medio, podemos citar:

Sobre el lenguaje del medio:



Enlaces externos Comic cibernético

Wikcionario



 


 


 


 





Libro electrónico




Un lector de libros electrónico marca Sony.




Un lector de libros electrónico.

Un libro electrónico (e-book o eBook o ecolibro o libro digital ) es una versión electrónica o digital de un libro. También suele denominarse así al e-Reader, dispositivo usado para leer estos libros.


Generalidades


El término es ambiguo, ya que se refiere tanto a una obra individual en formato digital como a un dispositivo electrónico utilizado para leer libros en formato digital.


Por otra parte, algunos autores proponen que se debe hacer una distinción entre los libros electrónicos y el hipertexto. El hipertexto está destinado a la estructuración de la información a través de enlaces, mientras que un libro electrónico no es más que la digitalización de un libro originariamente editado en papel. Un ejemplo de hipertexto sería WikiSource y uno de libro electrónico, cualquier libro en formato digital que pueda encontrarse en Internet o en CD-ROM.


Evolución de los libros electrónicos
Diversos dispositivos pueden ser utilizados como libro electrónico: un PC, una PDA, un portátil, y en general cualquier dispositivo que posea una pantalla y memoria.

Sin embargo, a finales de la primera década del siglo XXI comenzaron a aparecer dispositivos cuya función era servir exclusivamente de libro electrónico. Estos dispositivos se caracterizan por un diseño que permite emular la versatilidad del libro de papel tradicional. Así, se buscó movilidad y autonomía (dispositivos móviles con bajo consumo de energía para permitir lecturas prolongadas sin necesidad de recargas), pantallas con dimensiones suficientes para mostrar documentos tradicionales (un A4 o un A5) y alto nivel de contraste incluso a plena luz del día.


En este contexto aparece la tinta electrónica, que tiene un "efecto papel" (debido a la ausencia de iluminación propia y alto contraste obtenido) y su bajo consumo (pues esta tecnología no necesita alimentación más que en los cambios de pantalla).


Ejemplos de estos dispositivos son el iLiad (fabricado por iRex y primer dispositivo comercializado en España desde 2006), el Reader (PRS-500 y PRS-505) de Sony, el HanLin V3 (comercializado en España por Grammata bajo el nombre de Papyre), el STAReBOOK STK-101, el BookeenCybook y ahora el Kindle, producto de Amazon.


Acontecimientos de importancia

Question book.svg

Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en una publicación acreditada, como revistas especializadas, monografías, prensa diaria o páginas de Internet fidedignas.
Puedes añadirlas así o avisar al autor principal del artículo en su página de discusión pegando: {{subst:Aviso referencias|Libro electrónico}} ~~~~

  • 1971: Michael Hart lidera el proyecto Gutenberg que busca digitalizar libros y ofrecerlos gratis.

  • 1993: Zahur Klemath Zapata registra el primer programa de libros digitales. Digital Book v.1 y se publica el primer libro digital: Del asesinato, considerado como una de las bellas artes, de Thomas de Quincey.

  • 1993: Digital Book lanza a la venta los primeros 50 libros digitales en disquete en Colombia en Formato Digital Book (DBF).

  • 1993: aparece Bibliobytes, un proyecto de libros digitales gratuitos en Internet.

  • 1995: Amazon comienza a vender libros a través de Internet.

  • 1996: el proyecto Gutenberg alcanza los 1.000 libros digitalizados. La meta es un millón.

  • 1998: son lanzados dos lectores de libros electrónicos: Rocket ebook y Softbook.

  • 1998-1999: Surgen sitios en Internet que venden libros electrónicos, como eReader.com y eReads.com.

  • 2000: Stephen King lanza su novela Riding Bullet en formato digital. Sólo puede ser leída en ordenadores.

  • 2001: Todoebook.com abre como el primer distribuidor de ebooks en español.

  • 2001: el Grupo Planeta realiza el primer movimieno de las grandes editoriales lanzando la libreria veintinueve.com, que cierra poco después con gran fracaso.

  • 2002: las editoriales Random House y HarperCollins comienzan a vender versiones electrónicas de sus títulos en Internet.

  • 2005: Amazon compra Mobipocket en su estrategia sobre el libro electrónico.

  • 2006: Sony lanza su lector Sony Reader que cuenta con la tecnología de la tinta electrónica

  • 2007: Zahurk Technologies, Corp, dueña de la tecnología digital Book lanza la primera biblioteca de libros digitales para su lectura en Internet, ‘BibliotecaKlemath.com’, al igual que loslibrosditales.com y digitalbook.us.

  • 2007: La Fundación El Libro Total pone al servicio del mundo un nuevo concepto de biblioteca y libro digital (www.ellibrototal.com)

  • 2007: Amazon lanza Kindle.

  • 2007: Grammata lanza al mercado español el Papyre.

  • 2008: Adobe y Sony hacen compatibles sus tecnologías de libros electrónicos (Lector y DRM).

  • 2008: Sony lanza su PRS-505 en Reino Unido y Francia.

  • 2009: Neotake lanza su buscador de libros electrónicos.

  • 2009: Se lanza 'booq', el primer libro electrónico español

Formatos de archivos de libros electrónicos
Entre los formatos comúnmente utilizados para los libros electrónicos se encuentran los siguientes:[1]
Genéricos
ePub – Es un formato libre desarrollado por el IDPF (International Digital Publishing Forum). Se trata de un XML basado en tres estándares de código abierto (open source), como son Open Publication Structure (OPS), Open Packaging Format (OPF) y Open Container Format (OCF). Hablar de un formato XML de código abierto significa que cumple unos estándares, que no está sujeto a los caprichos de ninguna empresa, y, sobre todo, que no tendrá ningún problema de perdurar. De este modo, los libros adquiridos en este formato pueden funcionar indistintamente en diferentes lectores, a diferencia de los libros bloqueados con DRM como por ejemplo los que ofrece Amazon en formato Kindle. Es una actualización del antiguo formato llamado Open eBook (.opf)

OEB – Es un formato libre. Open eBook es un formato estándar. Viene patrocinado por el consorcio NIST (Instituto Nacional para Estándares y Tecnología de los Estados Unidos). En dicho consorcio se agrupan los principales proveedores de contenidos así como las principales empresas de dispositivos y desarrolladores de programas y software para generar y distribuir ebook. El OEB no es más que un lenguaje de marcado perteneciente a la familia XML.


oPF – Paquetes de libros digitales de código abierto OEB. Es un archivo ZIP más un archivo de manifiesto. Dentro del paquete se define un subconjunto de XHTML. La extensión de archivo por defecto es. OPF


DJVU – DjVu es un formato libre que se especializa en y en particular destaca en el almacenamiento de imágenes escaneadas. Incluye compresores avanzado optimizado para imágenes de color y documentos de texto. Los archivos individuales pueden contener una o más páginas. La ventaja de DjVu es que es posible tener una alta resolución de escaneo (300-400 ppp), suficiente tanto para la lectura en pantalla y la impresión, y almacenarla de manera muy eficiente.


pdf – Adobe Portable Document. Entre sus ventajas se puede citar su portabilidad y su estandarización ISO. Es el formato más utilizado debido a su fácil uso en el enorme parque instalado de PCs, ordenadores portátiles y netbooks. Entre sus desventajas se puede citar que no es repaginable como por ejemplo, Mobipocket o el estándar EPUB.


lit – Microsoft Reader (.lit), es uno de los formatos más antiguos, creado en el año 2000 se lee con Microsoft Reader, una aplicación gratuita de la empresa de Seattle y estaba pensado originalmente para su uso en PDAs.


mobi – Mobipocket es el formato nativo del eReader Kindle, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta que Amazon compró la empresa Mobipocket antes de lanzar el Kindle. En los eBooks desprotegidos no hay diferencia entre los mobipockets que son para el Kindle y los que no, y por eso la publicidad del Kindle señala que soporta mobipockets desprotegidos. En los elibros protegidos, sin embargo, hay un flag que está activado para los que son para el Kindle, y desactivado para el resto.


prc – El Mobipocket es un formato de libro basado en el estándar Open eBook usando XHTML puede incluir JavaScript y marcos. También apoya nativos consultas SQL para ser utilizada con bases de datos integrados.


Nativos
azw – Amazon Kindle (.azw) es el formato creado para dar soporte al lector de libros electrónicos comercializado por Amazon. Está basado en Mobipocket, con una pequeña diferencia en el esquema del número de serie (utiliza un asterisco en lugar de un signo de dólar). Tiene su propio formato DRM. La extensión en el nombre de fichero para los eBooks protegidos del Kindle es .azw en lugar de las tradicionales .prc o .mobi de los mobipockets.

pdb – Formato de Palm Digital Media, con un buen soporte por parte de smartphones y pdas, ya que hay versiones del software de lectura para iPhone, PalmOS, Symbian, BlackBerry, Windows Mobile...


fb2 – FictionBook es un formato XML para el almacenamiento de libros donde cada elemento del libro es descrito por etiquetas. El objetivo principal para el almacenamiento de libros en el formato FictionBook es su precisión de mantenimiento de la estructura del libro acompañado de la prestación de esfuerzo de conversión (incluyendo automático) de los archivos FictionBook a otros formatos populares: TXT, DOC, RTF, HTML, etc. Además de que, muchas aplicaciones de lectura permite leer el formato FictionBook sin convertir.


lrf – Este es el formato nativo de Sony. Se trata de un formato propietario, sin software de lectura conocido por dispositivos que no son de Sony. La extensión de archivo LRX representa un eBook cifrado DRM.


BBeB – Otro formato de Sony que muere por un bien mayor. Un formato propietario de libros electrónicos que han utilizado incluso sus últimos PRS-600 y 300. Tal y como anunciaron hace meses, este formato morirá para pasar todo su catálogo al formato abierto ePUB.


pml – Palm Markup Language. Es un formato específico para Palm Reader.


rb – Formato nativo de RocketBook.


TCR – Formato nativo de PSion. eBook para EPOC


PDB – Palm Data Bases (bases de datos de Palm OS).


CHM – Microsoft HTML Help comprimido. El formato CHM es un formato propietario basado en HTML. Varias páginas y gráficos incrustados se distribuye junto con los metadatos de propiedad como un solo archivo comprimido.


TR2 - TR3 – El TomeRaider formato de libro es un formato propietario. Hay versiones de TomeRaider para Windows, Windows Mobile (también conocido como Pocket PC), Palm, Symbian, iPhone y más. Es un formato en desuso.


aeh – El AEH es un formato basado en XML formato propietario desarrollado por los franceses de difusión de la empresa Arghos. Archivos de AEH utilizan un DRM de propiedad y el método de encriptación y se pueden leer sólo en el reproductor de Arghos.


DTB – DAISY es un XML basado en formato de libro electrónico crea do por el consorcio DAISY internacional de las bibliotecas para las personas con discapacidad de impresión. DAISY implementaciones se han centrado en dos tipos principales: los libros electrónicos de audio y texto de los libros electrónicos.


WOLF – Formato Wolf generalmente tiene la extensión. Wol. Puede soportar DRM. Jinke tiene soporte nativo para el formato de Wolf en la totalidad de sus lectores. También tiene una versión lite y una versión de navegador para plataformas Windows.


CBR / CBZ – El nombre significa Comic Book Reader, pero el uso es para cualquier libro, cuando el contenido contiene básicamente imágenes. Es un contenedor comprimido para las imágenes. La R significa que es RAR, mientras que Z quiere decir que es zip comprimido.


Seguridad en el libro electrónico
Para paliar el miedo del mundo editorial frente a la posible pérdida de derechos sobre el contenido de sus obras Adobe ha creado un complejo sistema de seguridad llamado DRM (Digital Rights Management). La seguridad de este sistema está permitiendo a editores como Pearson, Dykinson o Editorial MAD la edición de títulos técnicos que difícilmente podrían encontrarse en Internet de otra forma.
Similares
En el caso de ser historietas o similares los digitalizados, éstos se denominan e-comics.

Libro electrónico e ISBN
La Agencia Internacional del International Standard Book Number (ISBN) a través del Manual de Usuario del ISBN en su última actualización del 5 de febrero de 2002, reconoce los libros electrónicos como sujetos de código ISBN en el acápite 6 (página 15).
Tabla de competencia

 

 
Cybook
Sony Reader
iLiad
HanLin
Hanlin-V3
STAReBOOK
FLEPia

Dimensiones (mm)
188 x 118 x 8.5
175 x 124 x 12
217 x 155 x 16
210 x 159 x 18.2
184 x 120.5 x 9.9
188 x 118 x 8
 ??? x ??? x 12

Peso (gramos)
174
255
389
480
200
176
320

Pantalla (pulgadas/mm)
6 / 122x91
6 / 122x91
8.1 / 124x152
7.5
6 /122x91
6 / 122x91
A4

Resolución (Píxeles)
800x600
800x600
1024x768
800x600
800x600
800x600
1024x768

Niveles de grises
4
8
16
4
4
4
COLOR

Autonomía de la batería
8000 páginas
7500 páginas
12 horas
9000 páginas
9000 páginas
6000 páginas
50 horas

Pantalla táctil
No
No

No
No
No

Memoria interna
64 MB
192 MB
128 MB
32 MB
20 GB
15 GB

Slots de expansión
SD
SD, MMS,MS,MC
SD, MMC, CF
SD
SD
SD

Formatos sustentados
PDF, RTF, PRC, JPG, GIF, PNG, Open Book
PDF, TXT, RTF, Word, JPG, GIF, PNG, BMP, BBeB Book, LRF
PDF, HTML, TXT, JPG, BMP, PNG, PRC
PDF, DOC, WOLF, HTML, MP3, JPG, TXT, CHM, RAR, ZIP, CEB Images
PDF, RTF, DOC, HTML, TXT, FB2 (XML), CHM, WOLF, RAR, ZIP, JPG, MP3, DJVU y otros
PDF, DOC, JPG, HTLM, TXT
PDF, DOC, JPG, HTLM, TXT

Versión USB
2.0
2.0
1.1
1.1
1.1
2.0
2.0

Salida auriculares



No
Si

WIFI
No
No

 ???
No
No

Salida ethernet
No
No

No
No
No

SO
Linux 2.4.18
Linux
Linux
Linux
Linux
Windows CE 5.0
Bibliografía
Jorge Franganillo. "La industria editorial frente al libro electrónico", El profesional de la información, 17(4), 2008, p. 416-417.


Referencias
"Comparison of e-book formats", Wikipedia en Inglés
Véase también
Calibre (software) - Programa de gestión y conversor de e-books

Enlaces externos
Faro de Luisu ebooks en 10 preguntas y respuestas



Manga

Manga (漫画, Manga?) es la palabra japonesa para designar a la historieta en general. Fuera de Japón, se utiliza exclusivamente para referirse a los cómics de este país. Se traduce, literalmente, «dibujos caprichosos» o «garabatos». Al profesional que escribe o dibuja mangas se le conoce como mangaka.


Introducción
Hoy en día, el manga es la tradición de historieta más influyente del mundo y constituye una parte importantísima del mercado editorial del Japón. El manga abarca todos los géneros y llega a todos los públicos, motivando además adaptaciones a distintos formatos: series de dibujos animados, conocidas como anime, o de imagen real, películas, videojuegos y novelas.

Hokusai Katsushika, un representante del ukiyo-e, acuñó el término manga combinando los kanji correspondientes a informal (漫 man) y dibujo (画 ga). Los japoneses llaman también al manga «imágenes insignificantes», pues compran al año más de mil millones de volúmenes en blanco y negro, impresos en papel barato. Los leen en todas partes: en los trenes de cercanías, en las salas de espera y en los parques. Cada semana se editan nuevas entregas, al más puro estilo del folletín, protagonizadas por héroes cuyas aventuras seducen a los lectores durante años.[1]


Características distintivas



Diagrama de lectura de un manga.

A diferencia de las otras dos grandes escuelas de historieta (la franco-belga y la estadounidense), en el manga las viñetas y páginas se leen de derecha a izquierda, al igual que en la escritura tradicional japonesa. El más popular y reconocido estilo de manga tiene también otras características distintivas, muchas de ellas por influencia de Osamu Tezuka, considerado el padre del manga moderno.


Scott McCloud señala, por ejemplo, la tradicional preeminencia de lo que denomina efecto máscara, es decir la combinación gráfica de unos personajes caricaturescos con un entorno realista, como también sucede en la línea clara.[2] En el manga es frecuente, sin embargo, que se dibujen de forma más realista alguno de los personajes u objetos (éstos últimos para indicar cuando sean necesario sus detalles).[3]


McCloud detecta también una mayor variedad de las transiciones entre viñetas que en los comics occidentales, con una presencia más sustancial del tipo que denomina «aspecto a aspecto», en la que el tiempo no parece avanzar.[4]


También hay que destacar el gran tamaño de los ojos de los personajes, más propio de individuos occidentales que japoneses, y que tiene su origen en la influencia que sobre Osamu Tezuka ejerció el estilo de la franquicia Disney.





En el manga, es común el uso de abundantes líneas paralelas para representar movimiento o sorpresa.

A pesar de ello, el manga es muy variado y no todas las historietas son asimilables a las más popularizadas en Occidente, abordando de hecho todo tipo de estilos y temáticas, y comprendiendo autores de dibujo realista como Ryōichi Ikegami.


Historia



Dos páginas del manga de Hokusai con una representación de los baños termales.

El manga nace de la combinación de dos tradiciones: La del arte gráfico japonés, producto de una larga evolución a partir del siglo XI, y la de la historieta occidental, afianzada en el siglo XIX. Sólo cristalizaría con los rasgos que hoy conocemos tras la Segunda Guerra Mundial y la labor pionera de Osamu Tezuka.


La tradición gráfica japonesa
Las primeras características del manga pueden encontrarse en el Chōjugiga (dibujos satíricos de animales), atribuidos a Toba no Sōjō (siglos XI-XII), del que apenas se conservan actualmente unos escasos ejemplares en blanco y negro.

Durante el período Edo, el ukiyo-e se desarrolló con vigor, y produjo las primeras narraciones remotamente comparables a los géneros actuales del manga, que van de la historia y el erotismo a la comedia y la crítica. Hokusai, una de sus figuras, implantaría el uso del vocablo manga en uno de sus libros, Hokusai Manga, recopilado a lo largo del siglo XIX. Otros dibujantes, como Gyonai Kawanabe, se destacaron también en este período artistico.


La prensa satírica de origen occidental (1862-)



Comparación de Charles Wirgman (arriba) y Kōtarō Nagahara (abajo) en 1897.

Durante el siglo XIX, en plena transición de la era feudal a la industrializada, los artistas occidentales se maravillaban del ukiyo-e, gracias a la exótica belleza que transmitía. Con todo, los inicios del manga moderno se debieron no sólo al esteticismo del arte del período Edo, sino a la expansión de la influencia cultural europea en Japón.


Fueron Charles Wirgman y George Bigot (ambos, críticos de la sociedad japonesa de su tiempo), quienes sentaron las bases para el desarrollo ulterior del manga. La revista británica Punch (1841) fue el modelo para la revista The Japan Punch (1862-87) de Wirgman, como lo había sido antes para otras revistas similares en otros países.


La expansión de las técnicas historietísticas europeas se tradujo en una producción lenta pero segura por parte de artistas autóctonos japoneses como Kiyochika Kayashi, Takeo Nagamatsu, Ippei Okomoto, Ichiro Suzuki y sobre todo Rakuten Kitazawa, cuya historieta Tagosaku to Mokube na Tokyo Kenbutsu 『田吾作と杢兵衛の東京見物』 es considerada como el primer manga de la era moderna. Todos ellos oficiaron de pioneros, difundiendo su obra a través de publicaciones como Tokyo Puck (1905), aunque, igual que en Europa, el uso de globos de diálogo que ya era habitual en la prensa estadounidense desde The Yellow Kid (1894) todavía no se había generalizado. Simultáneamente, desde 1915 se empezó a ensayar la adaptación del manga a la animación, lo que más tarde devendría en el surgimiento del anime.


Los primeros mangas infantiles (1923)



Manga anónimo (1912-1926).

Los años 1920 y 1930 fueron muy halagüeños, con la aparición y triunfo del kodomo manga (historietas infantiles), como Las aventuras de Shochan(1923) de Shousei Oda/Tofujin y Los Tres Mosqueteros con botas en la cabeza (1930) de Taisei Makino/Suimei Imoto.


Finalmente, el uso de globos de diálogo se implantaría con series como Speed Taro (1930-33) de Sako Shishido, Ogon Bat (1930, un primer superhéroe) de Ichiro Suzaki/Takeo Nagamatsu y Las aventuras de Dankichi (1934), de Keizo Shimada, así como la tira cómica Fuku-Chan (1936-), de Ryuichi Yokohama.[5] Para entonces, habían surgido historietas bélicas como Norakuro (1931-41) de Suihou Tagawa, ya que el manga sufría la influencia de las políticas militaristas que preludiaban la Segunda Guerra Mundial, durante la cual fue usado con fines propagandísticos. En 1945, las autoridades de ocupación estadounidenses prohibieron de manera generalizada este género.


Nacimiento del manga moderno (1945)
Tras su rendición incondicional, Japón entraría en una nueva era. El entretenimiento emergió como industria respondiendo a la necesidad psicológica de evasión ante una cruda posguerra. La falta de recursos de la población en general requería de medios baratos de entretenimiento, y la industria tokiota de mangas basados en revistas vio surgir competidores. Apareció así el Kamishibai, una especie de leyendas de ciego, que recorría los pueblos ofreciendo su espectáculo a cambio de la compra de caramelos. El Kamishibai no competía con las revistas, pero sí otros dos nuevos sistemas de distribución centrados en Osaka:

  • Las bibliotecas de pago, que llegaron a constituir una red de 30.000 centros de préstamo que producía sus propios mangas en forma de revistas o tomos de 150 páginas.

  • Los libros rojos, tomos de unas doscientas páginas de papel de baja calidad en blanco y negro, cuyo rasgo característico eran sus portadas en color rojo y su bajo precio. Esta industria pagaba a sus artistas sueldos próximos a la miseria, pero a cambio les otorgaba una amplia libertad creativa.

Osamu Tezuka, un estudiante de medicina veinteañero apasionado de los dibujos animados de Fleischer y Disney, cambiaría la faz de la historieta nipona con su primer libro rojo: La nueva isla del tesoro, que vendió de súbito entre 400.000 y 800.000 ejemplares, gracias a la aplicación a la historia de un estilo cinematográfico que descomponía los movimientos en varias viñetas y combinaba este dinamismo con abundantes efectos sonoros.


El éxito de Tezuka lo llevó a las revistas de Tokio, particularmente a la nueva Manga Shōnen (1947) que fue la primera revista infantil dedicada en exclusiva al manga, y en la que Tezuka publicó Astroboy. En estas revistas impuso su esquema de epopeya en forma de serie de relatos y diversificó su producción en múltiples géneros, de los que destacan sus adaptaciones literarias y el manga para chicas o shōjo manga. A mediados de los 50, Tezuka se trasladó a un edificio de la capital llamado Tokiwasi, al que peregrinarían los nuevos autores. Hay espacio, sin embargo, para autores como Machiko Hasegawa, creadora de la tira cómica Sazae-san (1946-74), Kon Shimizu o Shigeru Sugiura con un grafismo muy diferente, nada disneyano.


Un año después, Shōnen desapareció y los libros rojos agonizaron. Entre ambos, y por obra de Osamu Tezuka, habían puesto los pilares de la industria del manga y anime contemporáneos.


El auge del manga (1959-)



Leiji Matsumoto en 2008.

El triunfo de las revistas de manga acabó con el Kamishibai, y muchos de sus autores se refugiaron en el sistema de bibliotecas. Las revistas de manga eran todas infantiles, y las bibliotecas encontraron su nicho creando un manga orientado hacia un público más adulto: el gekiga. Abandonaron el estilo de Disney por otro más realista y fotográfico y se abrieron a nuevos géneros más violentos, escatológicos o sensuales como el horror, las historias de samuráis, los mangas sobre yakuzas, el erotismo, etc. Entre ellos cabe destacar a Sanpei Shirato que en 1964 patrocinaría la única revista underground de la historia del manga, Garo. La competencia en el terreno gráfico del gekiga obligó a las revistas a reducir la presencia del texto, aumentando el número de páginas y el tamaño para mejorar su visión.


Con el comienzo del auge económico, el pueblo nipón exigía más manga. En respuesta, una de las principales editoras de libros, Kōdansha, se introdujo en 1959 en el mercado de revistas. Su título Shōnen Magazine cambió la pauta de periodicidad mensual a semanal, multiplicando la producción e imponiendo a los autores el estajanovismo, aunque esta vez con sueldos millonarios. Pronto, otros grupos editores como Shueisha, Shōgakukan o Futabasha se le unirían. Este sistema de producción sacrificaba el color, la calidad del papel y la sofisticación temática, llevándose también de paso la crítica política, pero aumentaría vertiginosamente las ventas hasta cifras astronómicas y con ellas los beneficios empresariales, convirtiendo al manga en el medio de comunicación más importante del país.


Otros importantes autores de estos años son Fujio Akatsuka, Tetsuya Chiba, Fujiko F. Fujio, Riyoko Ikeda, Kazuo Koike, Leiji Matsumoto, Shigeru Mizuki, Gō Nagai, Keiji Nakazawa, Monkey Punch y Takao Saito.


La expansión internacional (década de 1990)



Fanservice y los temas sexuales comenzaron a dominar manga durante los años 80.

En 1988, gracias al éxito de la versión cinematográfica de Akira, basada en el manga homónimo del dibujante Katsuhiro Otomo, publicado en 1982 en la revista Young Magazine de la editorial Kōdansha, el manga empezó a difundirse internaciónalmente a escalas jamás antes soñadas. Ciertamente, el gran éxito de esta película en Occidente no fue algo que se forjara de la noche a la mañana. Ya en los años 60, Osamu Tezuka había vendido los derechos de emisión de su primer Astro Boy a la cadena estadounidense NBC consiguiendo un éxito bastante notable entre la audiencia infantil. Posteriormente, se sucedieron las series de animación Mazinger Z, Great Mazinger o Grendizer, siendo esta última un estallido mediático en Francia, donde se la conocería como Goldorak. Todas ellas se basaban en las historietas del mangaka Gō Nagai, actual magnate de un imperio de distribución editorial. En la década de 1980, empezaron a destacarse series de otra índole, como The Super Dimension Fortress Macross, conocida en Occidente por Robotech, la revisión de Osamu Tezuka de Astroboy pero en esta ocasión vuelta a filmar en color y con aires más modernos. A ésta se sumó la saga épica Gundam, sólo superada en temporadas y episodios por la serie de animación estadounidense Los Simpson de Matt Groening.


Otro de los autores más relevantes en este apogeo mediático de finales de los ochenta y principios de los noventa, fue el mangaka Akira Toriyama, creador de las famosas series Dragon Ball y Dr. Slump, ambas caracterizadas por un humor picante, irreverente y absurdo. Tal fue el éxito de estas dos obras que en algunos países europeos llegaron a desbancar de las listas de ventas al cómic estadounidense y naciónal durante bastantes años. Este fenómeno fue más marcado en España, donde Dragon Ball vendió tantos ejemplares que se la considera la historieta de origen extranjero más vendida de la historia. En el propio Japón, la revista Shōnen Jump —en momentos puntuales, especialmente durante algunas semanas que coincidía con episodios decisivos de la serie Dragon Ball— llegó a aumentar su tirada semanal en 6 millones de ejemplares.


Otros importantes autores de estos años son Tsukasa Hōjō, Ryōichi Ikegami, Masakazu Katsura, Masamune Shirow, Yuzo Takada, Rumiko Takahashi, CLAMP, Jirō Taniguchi,Eiichirō Oda o Masashi KishimotoMasami Kurumada.


Exportaciones
Cuando se comenzaron a traducir algunos títulos de manga, se les añadía color y se invertía el formato en un proceso conocido como «flopping» para que pudieran ser leídos a la manera occidental, es decir de izquierda a derecha, también conocido como «espejado». Sin embargo, varios creadores (como Akira Toriyama), no aprobaron que sus trabajos fueran modificados de esa forma, ya que se perdía la esencia de la imagen y el encuadre original, y exigieron que mantuvieran el formato original. Pronto, como consecuencia de la demanda de los fanáticos y la exigencia de los creadores, la mayoría de las editoriales comenzó a ofrecer el formato original de derecha a izquierda, que ha llegado a convertirse en un estándar para los lectores de manga fuera de Japón. También es frecuente que las traducciones incluyan notas de detalles acerca de la cultura del Japón que no resultan familiares a las audiencias extranjeras y que facilitan el entendimiento de las publicaciones.

Cantidad de mangas han sido traducidos a un sinnúmero de idiomas y vendidos en diferentes países e incluso han surgido grandes casas editoriales fuera de Japón como la estadounidense VIZ Media y la francesa Glénat. Los mercados que importan más manga son Francia (siendo este país el segundo del mundo en edición de cómics de origen japonés por detrás solamente del mismo Japón), los Estados Unidos, España y el Reino Unido. La mayor parte de las traducciones al castellano del manga se hacen en México.


Francia sobresale por poseer un mercado sumamente variado a lo que manga se refiere. Muchos trabajos publicados en Francia caen en géneros que usualmente no tienen mucho mercado en otros países fuera de Japón, como el drama orientado a adultos o los trabajos experimentales y alternativos. Artistas como Jirō Taniguchi que resultaban desconocido para la mayor parte de los países occidentales ha recibido mucho predicamiento en Francia. La diversidad de manga en Francia se debe en gran parte a que este país tiene un mercado de historietas conocido como franco-belga muy bien establecido. En el sentido contrario, autores franceses, como Jean Giraud se han quejado de «el manga llega a Europa, pero el cómic europeo no va a Japón».[6]


La compañía TOKYOPOP, se ha dado a conocer en los Estados Unidos acreditándose el auge en ventas de manga, particularmente para un público de chicas adolescentes. Muchos críticos coinciden en que sus publicaciones agresivas hacen énfasis en la cantidad sobre la calidad siendo responsables de algunas traducciones que aparentan baja calidad.


Aunque el mercado de historietas en Alemania resulta pequeño en comparación con otros países de Europa, el manga ha favorecido cierto auge de las mismas. Luego de un imprevisto comienzo temprano en los años 1990, el movimiento manga tomo velocidad con la publicación de Dragon Ball en 1997. Hoy, el manga mantiene un 75 a 80% de las ventas de historietas publicadas en Alemania, con las mujeres sobrepasando como lectoras a los varones.


La compañía Chuang Yi publica manga en inglés y chino en Singapur; algunos de los títulos de Chuang Yi son importados a Australia y Nueva Zelanda.


En Corea, se puede encontrar manga en la mayoría de las librerías. Sin embargo, es común la práctica de leer manga «en línea» ya que resulta más económico que una versión impresa. Casas editoriales como Daiwon y Seoul Munhwasa publican la mayor parte del manga en Corea.


En Tailandia antes de 1992-1995 la mayoría del manga disponible salía de forma rápida, sin licencia, de baja calidad. Recientemente, las traducciones licenciadas han comenzado a aparecer, pero continúan siendo baratas comparadas con otros países. Entre las editoriales de manga en Tailandia se encuentran Vibunkij, Siam Inter Comics, Nation Edutainment y Bongkouh.


En Indonesia, se ha producido un crecimiento rápido en las industrias de este tipo, hasta convertidrse en uno de los mercados más grandes de manga fuera de Japón. El manga en Indonesia es publicado por Elex Media Komputindo, Acolyte, Gramedia.


Influencia fuera de Japón

La influencia del manga es muy destacable en la industria de historietas original de casi todos los países del Extremo Oriente e Indonesia. Al día de hoy el manga también se ha consolidado en la sociedad occidental debido al éxito cosechado durante las décadas pasadas, dejando de ser algo exclusivo de un país para constituirse en un fenómeno comercial y cultural global, en competencia directa con la hegemonía narrativa estadounidense y europea.


El ejemplo más claro de la influencia internaciónal del manga se encuentra en el denominado amerimanga, es decir, el conjunto de artistas fuera del Japón que han creado historietas bajo la influencia del manga y el anime japonés pero para un público estadounidense. Y es que el manga se ha vuelto tan popular que muchas compañías fuera del Japón han lanzado sus propios títulos basados en el manga como Antarctic Press, Oni Press, Seven Seas Entertainment, TOKYOPOP e incluso Archie Comics que mantienen el mismo tipo de historia y estilo que los mangas originales. El primero de estos títulos salió al mercado en 1985 cuando Benn Dunn, fundador de Antartic Press, lanzó Magazine y Ninja High School. Artistas como los estadounidenses Brian Wood (Demo) y Becky Cloonan así como el canadiense Bryan Lee O'Malley (Lost At Sea) están en gran parte influenciados por el estilo de manga comercial y han sido alabados por sus trabajos fuera del círculo de fanáticos de manga y anime. Mientras que Antarctic Press se refería a sus trabajos como «amerimanga», no todos estos trabajos inspirados en el manga son creados por estadounidenses. Muchos de estos artistas que trabajan en Seven Seas Entertainment en series como Last Hope o Amazing Agent Luna son de origen filipino y TOKYOPOP tiene una gran variedad de artistas coreanos y japoneses en algunos de sus títulos como Warcraft y Princesa Ai. Otros artistas estadounidenses con influencia del manga en algunas de sus obras son Frank Miller, Scott McCloud y sobre todo Paul Pop. Este último trabajó en Japón para Kōdansha en la antología de manga Afternoon y luego de ser despedido (debido a un cambio editorial en Kodansha) continuó con las ideas que había desarrollado para la antología, publicando en los Estados Unidos bajo el nombre de Heavy Liquid. Su trabajo contiene, por tanto, una gran influencia del manga sin las influencias internaciónales de la cultura otaku. En el otro sentido, la editorial estadounidense Marvel Comics llegó a contratar al mangaka japonés Kia Asamiya para una de sus series bandera, Uncanny X-Men.


En Francia existe el movimiento llamado «La nouvelle manga» iniciado por Frédéric Boilet, que trata de combinar la sofisticación madura del manga con el estilo artístico de las historietas franco-belgas. Mientras que el movimiento envuelve a artistas japoneses, un puñado de artistas franceses han adoptado la idea de Boilet.


En España, y en el resto de Europa de hecho se está desarrolando actualmente a marchas forzadas los «mangakas» españoles. De hecho editoriales extranjeras están buscando a mangakas españoles para la publicación de mangas en sus respectivos países. Ejemplos como Sebastián Riera, Desireé Martínez, Studio Kôsen, y muchos otros están consiguiendo poco a poco posicionar este nuevo manga, llamado Iberomanga, o Euromanga, cuando engloba a los autores que se están dando a conocer en Europa. Además, existen muchos artistas aficionados que son influidos exclusivamente por el estilo del manga. Muchos de estos artistas se han vuelto muy populares haciendo pequeñas publicaciones de historietas y mangas utilizando mayormente Internet para dar a conocer sus trabajos.


Sin embargo, lo más importante de todo es que gracias a la irrupción del manga en Occidente, la población juvenil de estas regiones ha vuelto a interesarse masivamente por la Historieta como medio, algo que no sucedía desde la implantación de otras formas de ocio como la TV.


La industria del manga



Tienda manga en Japón.

El manga en Japón es un auténtico fenómeno de masas. Un único dato sirve para ilustrar la magnitud de este fenómeno: En 1989, el 38% de todos los libros y revistas publicados en Japón eran de manga.


Como se puede suponer por esta cifra, el manga no es sólo cosa de jóvenes. En Japón hay manga para todas las edades, profesiones y estratos sociales, incluyendo amo/as de casa, oficinistas, adolescentes, obreros, etc. El manga erótico y pornográfico (hentai) supone una cuarta parte de las ventas totales.


Publicaciones

Y en cuanto a las revistas de manga, conocidas también como «revistas manga» o «revistas antológicas», hay que decir que sus tiradas son espectaculares: Al menos diez de ellas pasan del millón de ejemplares semanales. Shōnen Jump es la revista más vendida, con 6 millones de ejemplares cada semana. Shōnen Magazine le sigue con 4 millones. Otras conocidas revistas de manga son Shōnen Sunday,Big Comic Original, shonen gangan,Ribon, Nakayoshi, Young Animal, Shojo Beat y Lala.


Las revistas de manga son publicaciones semanales o mensuales de entre 200 y 900 páginas en las que concurren muchas series distintas que constan a su vez de entre 20 a 40 páginas por número. Estas revistas suelen estar impresas en papel de baja calidad y en blanco y negro con excepción de la portada y usualmente algunas páginas del comienzo. También contienen varias historietas de cuatro viñetas.


Si las series mangas resultan ser exitosas se publican durante varios años. Sus capítulos pueden ser recogidos en tomos de unas 200 páginas conocidos como tankōbon, que recopilan 10 u 11 capítulos que aparecieron antes en revista. El papel y las tintas son de mejor calidad, y quien haya sido atraído por una historia concreta de la revista la comprará cuando salga a la venta en forma de tankōbon. Recientemente han sido impresas versiones «de lujo» para aquellos lectores que buscan un impreso de mayor calidad y que buscan algo especial.


De forma orientativa, las revistas cuestan en torno a 200 o 300 yenes (algo menos de 2 o 3 euros) y los tankōbon cuestan unos 400 yenes (3,50 euros).


Otra variante que ha surgido por la proliferación del intercambio de archivos a través del Internet es el formato digital que permite la lectura en un computador o similar; denominándose e-comic. Los formatos más comúnmente usados para ello son el .cbr y .cbz, que realmente son archivos comprimidos (en rar y en zip, respectivamente) con imágenes en formatos comunes (jpeg y gif sobre todo) en su interior. También se suelen distribuir como imágenes sueltas o también en formato pdf o lit.


Tipología
Segmento de población
Es habitual que los aficionados al manga, en lugar de usar clasificaciones por género, clasifiquen las historietas en función del segmento de población al que se dirigen. Para ello usan términos nipones como los siguientes:

Géneros
Artículo principal: Géneros de historieta

La clasificación de los mangas por género se vuelve extremadamente ardua, dada la riqueza de la producción nipona, en la que una misma serie puede abarcar varios géneros y mutar además a lo largo del tiempo. De ahí que la clasificación por segmento de población sea mucho más frecuente. El aficionado occidental al manga usa, sin embargo, algunos términos nipones que permiten designar a algunos de los subgéneros -que no géneros- más específicos, y que no tienen un equivalente preciso en castellano. Son los siguientes:



  • Mahō Shōjo: Niñas o chicas que tienen algún objeto mágico o poder especial.

  • Yuri: Historia de amor entre chicas.

  • Yaoi: Historia de amor entre chicos.

  • Harem: Grupo femenino, pero con algún chico como co-protagonista.

  • Sentai o Super Sentai: La acción se reparte entre 3-5 protagonistas.

  • Mecha: Robots gigantes, tripulados por humanos.

  • Hentai: Pornografía.

  • Ecchi: De corte humorístico con contenido erótico.

  • Jidaimono: Ambientado en el Japón feudal.

Referencias


  1. Los Mundos Manga

  2. Cómo se hace un cómic: El arte invisible, pág. 51-52 y 63, de Scott McCloud. Ediciones B. Barcelona, 1995.

  3. Cómo se hace un cómic: El arte invisible, pág. 53, de Scott McCloud. Ediciones B. Barcelona, 1995.

  4. Pág. 86 a 92 en El arte invisible.

  5. Mangavisión: Guía del cómic japonés, pág. 19-26, por Trajano Bermúdez en Ediciones Glénat, 1995

  6. «El 'manga' es una plaga», entrevista al autor realizada por Israel Punzano para El País, Barcelona, 15/11/2009.

Bibliografía recomendada

  • Berndt, Jacqueline. (2001). El fenómeno manga. «Colección Fontana práctica». Editorial Martínez Roca. Madrid, España. ISBN 84-270-2157-7.

  • Manga manía (Fascículos). (2004). Treinta y cinco volúmenes. Editorial Europea de Promoción y Fomento. Barcelona, España. ISBN 84-920786-0-X.

  • Bermúdez, Trajano. Mangavisión, guía del cómic japonés, Editorial Glénat (Biblioteca del Dr. Vértigo n.º 1).

  • Moliné, Alfonso. El gran libro de los manga, Colección Viñetas, Editorial Glénat. 280 páginas. ISBN 978-84-8449-279-5

  • Revistas especializadas mensuales y bimestrales, a destacar Minami y Animedia, de Ares Informática.

  • Gravett, Paul. Manga: 60 Years of Japanese Comics. Nueva York: Collins Design, 2004. ISBN 1-85669-391-0.

  • Schodt, Frederik L. Dreamland Japan: Writings on Modern Manga. Berkeley, Calif.: Stone Bridge Press, 1996. ISBN 1-880656-23-X.

  • Schodt, Frederik L. Manga! Manga!: The World of Japanese Comics. Nueva York: Kodansha International, 1983. ISBN 870117521, ISBN 4-7700-2305-7.

  • Estudio Phoenix. (2001). Cómo dibujar manga. Ediciones Martínez Roca. Madrid, España. ISBN 84-270-2338-3.

  • Cámara, Sergi. Durán, Vanessa. El Dibujo Manga. Parramón Ediciones. Barcelona, España, 2006. ISBN 978-84-342-2319-6.

Véase también
Ver el portal sobre Manga Portal:Anime y Manga. Contenido relacionado con Anime y Manga.

Enlaces externos
Colabora en Commons. Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Manga. Commons

Wikilibros



  • Colabora en Wikilibros Wikilibros alberga un libro o manual sobre Manga.

  • Colabora en Wikinoticias Wikinoticias tiene noticias relacionadas con Manga.Wikinoticias


  • Revista

    Una revista, magazine (por su denominación en inglés) o magacín es una publicación periódica, generalmente financiada por publicidad o por los lectores, que es editada por años y en los que se entregan datos útiles sobre el clima, las comunicaciones, la población y otros temas informativos y en algunas ocasiones prosa literaria y poemas de breve extensión. Su finalidad es amenizar el ocio de los lectores, y entretener en algunos casos, dependiendo del tipo de revista.




  • Historia



  • La historia de la revista comienza con la aparición de publicaciones periódicas que no fueran solamente informativas, en forma de almanaques.

    Las primeras revistas reunían una gran variedad de material que era de interés para los lectores. Una de las primeras fue una publicación alemana: "Erbauliche Monaths-Unterredungen" (Discusiones Mensuales Edificantes), que apareció entre los años 1663 y 1668. Pronto surgieron otras revistas que se fueron conociendo periódicamente en otros países como: Francia, Inglaterra e Italia; para la década de 1670 se dieron a conocer al público algunas más, ligeras y divertidas. La más conocida de todas ellas en esa época fue "Le Mercure Galant", que se conoció en el año de 1672, que más tarde se cambió de nombre a: "Mercure de France". A comienzos de siglo XVIII Joseph Addison y Richard Steele crearon "The Tatler" (1709-1711), la cual aparecía tres veces por semana. La Enciclopedia Británica las define como: “una colección de textos (ensayos, artículos, reportajes, poemas), muchas veces ilustradas". [1]


    La publicación de revistas se fue consolidando como actividad altamente rentable en todo el planeta. Debido a la gran expansión de la televisión y los medios audiovisuales.


    Es importante señalar que las revistas tuvieron un surgimiento similar al de los periódicos, hoy en día es uno de los medios escritos más vendidos y utilizados.


    Publicación



  • Se compone de una variedad de artículos sobre varios temas o alguno en específico. Producida habitualmente por una editorial, su periodicidad puede ser, generalmente, semanal, bisemanal, quincenal, mensual o bimestral, y el formato puede ser a todo color y/o a blanco y negro,aunque es más común ver la revista a color. Se enlistan como partes de una revista: volanta, título, bajada, cuerpo, fotografía referencias, infografía/gráficos y columna.
    Tipos



    Revistas.

    En la actualidad se conocen muchos tipos de revistas, las cuales sirven a audiencias diversas desde infantiles hasta adultas. Entre los tipos de revistas se señalan las especializadas en algún tema en particular: cristianas, juveniles, para niños, para segmentos, o especializadas en cocina, deportes, o algún otro tema de interés, como lo son las revistas culturales, políticas, científicas o literarias.


    Las revistas se clasifican en:



    1. Especializadas

    2. Informativas.

    3. De entretenimiento.

    4. Científicas.

    Revistas en Internet

    Este tipo de ediciones son comúnmente basadas en las ediciones publicadas en papel. La tecnología hace que estas revistas puedan tener diseños más atractivos así como múltiples funciones que ayudan a tener una mayor interacción con los lectores. Es una de las opciones desarrollada por la tecnología y forma parte de un nuevo periodismo.


    Una de las revistas decanas en la web es La Guirnalda Polar (1996 a la fecha), que por cierto, en discusión con el grupo de Español Urgente, de la agencia de Noticias EFE, acuñó el término "redvista" para las publicaciones de este tipo en Internet.


    En 2002, el grupo editorial Hachette Filipacchi comenzó con la digitalización de sus revistas. Tendencia a la que se unieron el resto de los principales grupos editoriales, como RBA Revistas, G+J, Grupo Zeta y la popular ¡HOLA!.


    A medida que fue creciendo la penetración de internet en España, según Estudio General de Medios, las editoriales vieron la posibilidad de monetizar su audiencia mediante la inserción de publicidad en Internet y de acuerdos de comercio electrónico.


    Revistas en Internet por Boletines de Correo Electrónico



  • Este tipo es muy atractivo, por que permite a los lectores recibir las nuevas publicaciones sin necesidad de visitar la web. Este es una forma alternativa al tipo de revista publicada en papel que llegaba a nuestros buzones por correo normal. Muchos sitios web le dan gran importancia a la edición de sus boletines por que les permite a sus adeptos estar muy pendiente del sitio web. Lo interesante de este tipo de publicaciones es que pueden tener un tiempo no exacto entre publicaciones, pueden ser de algunos días a semanas, pero esto les permite quitar presión de finalizar un boletín en una fecha dada. Unos tipos de esta revistas llamadas boletines electrónicos es:

    Véase también





  • «¿Cuándo surgió la primera revista del mundo?». netMag.com.mx. Consultado el 7 de abril de 2008.
    Enlaces externos



  • Revista Benchmark Es una Revista online gratuita dedicada al Benchmarking y a la dirección de empresas.

    • ZineWiki es una wiki dedicada a Zines, fanzines, pequeñas publicaciones y medios independientes. (de la wikipedia en inglés).