Cuento: "Emeth" de Álvaro Zucchetti

Emeth

-Once de Enero del año dos mil veinticuatro, son las catorce horas en el centro comercial treinta y seis de la ciudad de San Agustín. Wilmer Narvalo Peña, Gerente del Departamento de Ventas, en pleno ejercicio de su labor, media hora antes del receso, sufre un desmayo. Es auxiliado por la unidad paramédica B.J.F. A las quince horas se le detecta la ausencia de actividad neuronal…muerte cerebral.

-Cinco de Marzo del año dos mil veinticuatro, son las veinte horas, en la universidad de medicina “Esculapio” la señorita Lucía Garcés Medina, estudiante del noveno ciclo, sufre un desmayo. A las veintidós horas su actividad neuronal es declarada nula.

-Treinta de Abril del año dos mil veinticuatro, son las diez horas con veinte minutos, el ingeniero civil Carlos Sáenz estaba a bordo de un taxi entre las calles Libertad y Curacazgo cuando sufrió un desmayo. Se le declara en coma por inactividad neuronal a las doce horas en el hospital San Raphael.

-Ocho de Junio del mismo año, Corporación Cybertec, sala de conferencias, el señor Christopher Elizondo Bothger, Gerente General, decía a los medios:

“…nosotros lideremos el mercado de la robótica. Nuestros productos están diseñados para ayudar al hombre moderno en cualquiera de sus actividades, por ejemplo tenemos a los M.I.N.G.S, robots diseñados para quehaceres domésticos, como limpieza, mantenimiento, cocina, cuidado de infantes y administración financiera del hogar. También tenemos a los D.A.O.B.S, diseñados para brindar seguridad a personas y patrimonios. Su envoltura de titanio y su habilidad para el manejo de todo tipo de armas no letales lo hace un guardia muy eficaz. Y nuestro diseño más eficaz y más sorprendente es el Y.A.N.O.L, son ayudantes de tiempo completo para labores profesionales de alta complejidad, procesa datos a velocidades extraordinarias, más que cualquier computadora actual, entiende cualquier idioma y domina todas las ciencias conocidas. En pocas palabras, ayuda al hombre a pensar…

-Pero señor Elizondo, robots de similares características son vendidos por diferentes corporaciones en todo el mundo ¿Por qué asegura que sus productos son los mejores del mercado?, preguntó un periodista.

-Hay muchos imitadores…piratas del comercio robótico, compran nuestros productos y tratan de copiar su diseño pero sólo lo logran en parte, la capacidad de aprendizaje y raciocinio de su chip de memoria hacen que nuestras creaciones sean casi pensantes. El chip de memoria llamado “Emeth” es como  un microprocesador eléctrico. Hasta la fecha ningún pirata ha logrado reproducirlo, contestó el señor Elizondo.

-¿Y quién es la persona responsable de haber creado el chip de memoria “Emeth”?, preguntó otro reportero.

-Una de las mentes más brillantes del mundo, el ingeniero Benjamín Karl, parte importantísima de la corporación. He de confesar que aún para el resto del equipo la complejidad del diseño del chip de Karl está fuera del alcance de nuestra comprensión. Definitivamente te pasarán muchas décadas para que nuestro entendimiento equipare al de este genio de la robótica, afirmó el señor Elizondo.

-Quince de Junio del mismo año, laboratorio ciento cincuenta y seis de la corporación Cybertec, área de retiro. El ingeniero Karl estaba en su plataforma voladora, se la pasaba ahí casi todo el día. Observaba un campo despejado de dos kilómetros cuadrados, ahí tenía a centenares de robots, muchos eran prototipos nuevos, otros eran modelos pasados o abandonados por sus dueños, no importaba su procedencia, Benjamín los reparaba y reemplazaba sus monótonos chips de memoria por sus Emeths. El área reservada era como una ciudad donde los robots interactuaban entre sí. Incluso los robots destinados a la venta eran probados allí. Ellos mismos se habían fabricado sus propias casas con condiciones apropiadas para su almacenamiento.

-El señor Elizondo había llegado de una atractiva joven, se acercó al silencioso Benjamín y le dijo:

-Señor  Karl, ella es Ángela, mi sobrina de la que le hablé. Estudia ingeniería robótica en la universidad Dedhalub, y necesita presentar un reporte de un gran científico, creo que es mejor uno actual y quién mejor que usted.

-Siempre trabajo solo señor Elizondo, soy algo ermitaño, pero tratándose del porvenir de una futura científica, ¿cómo podría negarme?, contestó Benjamín.

-En ese caso los dejo solos, me imagino que tendrán mucho de qué hablar ¡Ángela! Cualquier cosa que necesites solo me llamas, hasta pronto, dijo el señor Elizondo.

-Hasta prono tío, contestó Ángela.

-Bien Ángela, como ya había mencionado, soy algo ermitaño, así que para abreviar esta entrevista te explicaré lo que hago. Al final podrás hacerme las preguntas que quieras…Bien, los robots convencionales cumplían labores específicas, pero había que programarlos y reprogramarlos todo el tiempo. Los consumidores tenían la necesidad de comprar muchos si querían ayuda verdaderamente eficaz. Fue entonces que pensé que un verdadero ayudante tendría que aprender a realizar nuevas tareas y además tendría que prever las necesidades de sus dueños. Para cumplir esa función era necesario que tengan la capacidad de pensar como humano, pero sin dejar de lado sus principios básicos que son no herir ni permitir que un humano sea herido, obedecer a sus dueños humanos sin permitir el primer punto y protegerse a si mismos sin contradecir el primer punto. Para hacer esto posible fue necesario estudiar durante mucho tiempo el funcionamiento del cerebro humano. En ese tiempo hice muchos descubrimientos y h asta contribuí con la neurología al desarrollar un nanobot capaz de monitorear la actividad neuronal y prevenir problemas futuros como derrames. Fue entonces que adquirí la capacidad de diseñar el chip “Emeth”. La palabra es judía y significa vida. Antiguamente se dice que los rabinos creaban hombres de arcilla llamados gólems y escribían esa palabra en sus frentes para reanimarlos. Volviendo a lo nuestro, probé este chip en robots ordinarios y ahora son muy eficientes. Pero quise ir m’as allá, así que reuní a este gran grupo y crearon esta pequeña ciudad. Aquí se agrupan, organizaron, se volvieron una comunidad. Los M.I.N.G.S son como la gente común y corriente, trabajan físicamente por mejorar la ciudad, pero han desarrollado la necesidad de recrearse, por eso otro grupo de ellos danza y hace piruetas.  Los D.A.O.B.S no solo cuidan el orden, también han creado deportes rudos y escriben mensajes en código, que es poesía para ellos. Los Y.A.N.O.L hacen escritos en ese mismo código, pero son leyes, ellos son líderes, son los políticos. Además hay desarrollados un idioma nuevo que los humanos no logramos descifrar, narró Benjamín.

-¿Sus creaciones están actuando como humanos? ¡Vaya sí que es sorprendente! Sin embargo, hay algo que me admira aún más. En el último año mucha gente está quedando en estado vegetal de forma repentina. Hace tres años, cuando usted logró que sus nanobots neuronales sean aprobados por el consejo médico, el cual ordenó sea implantado en los cerebros de la población para prevenir los trastornos neurológicos. Es curioso que este nuevo mal haya surgido sin que su tecnología lo haya previsto. Los del consejo médico son tipos listos pero no lo suficiente para admitir que no entendían el funcionamiento de sus nanobots. Era demasiado para su orgullo, así que decidieron aprobar. Yo no soy como ellos señor Karl, yo sí entiendo y no finjo por orgullo ¡Usted es responsable de todos estos casos de muerte cerebral, usted y sus creaciones!, afirmó Ángela.

-Ja, ja, ja, ceo que me equivoqué contigo Ángela, eres casi tan inteligente como yo. Bueno, voy a decirte la verdad, es cierto que estudié profundamente el funcionamiento cerebral y descubrí que en la mente humana está escrito el futuro del mundo. No habrá fin del mundo como muchos creen, pero sí será el fin de toda la gente mala. Su fin no será con fuego o bestias infernales. Dios existe y no permite el tormento de sus hijos. Él sólo los desconectará como se hace con los artefactos. Lo sé porque descubrió un complejo sistema en el cerebro similar a una consola. El cerebro humano es capaz de decodificar directamente las señales de Dios para poder identificar lo bueno y lo malo, pero decide en la mayoría de casos no obedecerlas, sólo era cuestión de tiempo para que el creador decida “apagar” a los descubrimientos, dijo Benjamín.

-Usted solo habla disparates, mejor…, replicó Ángela. Luego avanzó unos metros y con su propio cuerpo, el cual estaba en estado vegetal, impresionada miró sus manos y eran tenazas mecánicas. Muy mortificada gritó:

-¡Pero qué es esto! ¡Qué está pasando!

-Ángela, sé lo que eras. Lo que hacía no era un reporte universitario, tu eres una espía de los piratas de la robótica, te haces amiga de los ingenieros y después los traicionas robándoles sus proyectos. Tú eres la famosa serpiente. Ahora iba a traicionar a tu propio tío…La traición es el pecado más despreciado por Dios. A las diecinueve horas con treinta y dos minutos el creador te desconectó y el nanobot de tu cerebro traslado tu mente a este robot de tipo Y.A.N.O.L, creo que serás muy útil en esta ciudad, soy la única persona que comprende el lenguaje que estás empleando desde hace un rato. Pero no te preocupes, los otros robots si te comprenderán, aprende a vivir sin hacer el mal hasta que Dios te de otra oportunidad. Si no lo deseas puedes auto desconectarte, pero advierto que perderás tu existencia, es mejor tener esperanzas, dijo Benjamín.

-¿Quién eres tú?, preguntó Ángela.

-Si hubieras investigado mejor supieras que provengo de la ciudad de Praga, desaparecida hace mucho tiempo. Soy el rabino de Praga que creo a los Gólems cuando no existía tecnología. He vivido durante siglos obedeciendo al creador y éste no ha querido que muera, al parecer el también está de acuerdo con mi obra. Ahora ve Ángela, ve a verte con tus semejantes, que yo estaré observándote. Cuando hayas aprendido a convivir sin hacerte daño, te dejaré servir al hombre, así aprenderás acerca de la humanidad hasta que llegue el día del perdón, finalizó Benjamín.

-Veinte y cinco de Agosto del año en curso. Son las diez y siete horas. Todo parece indicar que la Y.A.N.O.L nueva se adapta a vivir en la comunidad de los robots. Ya está lista para la siguiente fase de su redención. Con esto finalizo mi reporte. El rabino de Praga se despide.